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Un año más tocaba terminar el año embarcando en un avión que nos permitiría vivir la especial noche de fin de año fuera de España. A las 11:30 de la mañana salimos rumbo al aeropuerto de Málaga, nuestro avión saldría a las 13:30 rumbo a Dublín.

Otro país, otra capital europea se presentaba ante nosotros y en pocas horas estaríamos pateándonos sus calles, únicamente serían 3 noches y 2 días completos, pero suponíamos que la ciudad era perfecta para una escapada de estas características y sobre todo para entrar en 2012.

Amanecía el último día completo que pasaríamos en Nepal, ya que al día siguiente volveríamos a volar rumbo a India, las sábanas se nos pegaron como nunca antes en las más de 2 semanas que llevábamos de viaje, tanto fue eso, que nos levantamos con la hora justa para ir a comer.

Este día lo dedicaríamos a conocer Thamel visitar tranquilamente por la ciudad, comprar algunos detallitos y despedirnos de Nepal hasta una futura visita.

Durante toda la noche estuvo lloviendo, algo que fue bastante habitual durante toda nuestra estancia en Nepal, aunque que teníamos un pacto con el agua, podía estar lloviendo todo lo que quisiera por la noche, pero nos tenía que respetar en el momento en que nos plantáramos en la calle, parece que Paryania, dios hindú de la lluvia estaba conforme con nuestra propuesta y así fue, por lo que nos pudimos librar de ese terrible mal del verano que es el monzón en toda nuestra visita, algo de agradecer sin duda.

Hoy tendríamos una última cita con Lumbini justo antes de coger un bus que durante 10 horas nos llevaría hasta la capital del país, Katmandú.

La noche pasó rápida y descansamos lo que pudimos, 7 horas de trayecto separan la ciudad sagrada de Varanasi de Gorakhpur en tren, una ciudad de paso que utilizan la mayoría de mochileros que quieren cruzar a pie la frontera Nepalí de Sunauli desde la India. Una vez la cruzáramos tomaríamos un bus que nos llevaría en aproximadamente una hora a Lumbini, lugar donde cuenta la leyenda que nació Siddhartha Gautamá, considerado el último buda histórico y fundador del budismo.

Lo que se suponía iban a ser un viaje de aproximadamente 7 horas en tren nocturno terminó siendo una odisea de 11 horas llegando para la hora de desayunar al hotel. Teníamos por delante 2 días para visitar la ciudad sagrada de Varanasi, bañada por el Ganges es una de las principales ciudades de peregrinación para los hinduistas y no queríamos perdernos ni un detalle de este místico lugar.

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