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Nara

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Este capítulo de conclusiones recoge la experiencia de un viaje a Japón realizado en diciembre, comparándola con una primera visita en primavera. Destacaremos cómo Japón cambia profundamente según la estación del año: desde la floración de los cerezos en primavera hasta las iluminaciones navideñas en invierno, cada época ofrece paisajes, actividades y sensaciones distintas. Además, se exploran nuevas ciudades y rincones menos habituales, mostrando que incluso tras varias visitas, Japón siempre tiene algo nuevo que descubrir.

Asentar nuestro campamento base en la ciudad de Osaka puede ser un gran acierto, ya que desde allí tendremos unas estupendas conexiones para visitar lugares de su entreno Sin entrar en apreciaciones de si es mejor o peor que hacerlo en Kyoto, eso ya lo tocaremos en las conclusiones referentes a ambas ciudad, vamos a hacer un repaso sobre las escapadas que hicimos desde Osaka.

Debido a que estuvimos un número de días bastante elevado en Osaka, tuvimos la oportunidad de hacer varias escapadas desde esta ciudad, por lo que este es un capítulo de los más completos en nuestro viaje. Cuando hablamos de escapadas nos referimos a visitas que se realizan en el mismo día y queda totalmente recorrido el lugar, sin necesidad de volver sucesivas veces, es por tanto que en este análisis no entraría Kyoto que contará con su capítulo exclusivo y cuya ciudad visitamos en numerosas ocasiones.

Recuperados de un domingo movido, con un cumpleaños que seguramente recordaremos por muchos años, tocaba retomar nuestro calendario de visitas. Esta vez estrenaríamos nuestra base en Osaka y comenzaríamos a movernos por la zona para descubrir los rincones más destacados de la región de Kansai, que comprende las prefecturas de Nara, Kyoto y la propia Osaka entre otras.

La primera visita sería a la que fue capital del país durante la época medieval, Nara. En el recorrido de este parque Patrimonio de la Humanidad desde 1998 la visita clave entre otros tantos templos, sería al Daibutsu-den. De allí nos moveríamos a Uji para descubrir las maravillas del templo budista de Byodo-in. Para terminar el día perdidos entre los senderos de Fushimi Inari.