Un único día para visitar Nagoya se nos puede presentar escaso. Por eso, durante nuestro viaje, decidimos quedarnos al menos dos noches en la ciudad. El primer día lo dedicamos a recorrer los lugares turísticos más céntricos de Nagoya. Mientras que en el segundo día decidimos descender hasta el sur rumbo al Puerto de Nagoya.

Podemos tomar como referencia el Museo de Ciencias de Nagoya, enclavado en el centro de la ciudad, y, para llegar andando, serían alrededor de 10 kilómetros en línea recta hasta el puerto. Esto también se podría hacer rápidamente la «Meijō Line» de metro desde Yabachō Station hasta Nagoyako Station. Esto nos dejaría en el Puerto de Nagoya en apenas 20 minutos usando el transporte público. En nuestro caso decidimos hacer esta ruta a pie, pues queríamos ver otras paradas interesantes como el Parque Tsuruma, Jingū Higashi Park, Atsuta Shrine Park y, por último, llegar al propio parque.

Nagoya City Science Museum

Así comenzamos nuestra visita al Museo de Ciencias de Nagoya. Se dedica a la divulgación científica y es conocido por sus exhibiciones interactivas y educativas. Lo más representativo del edificio es el un domo de 35 metros de diámetro que alberga uno de los planetarios más grandes del mundo.

Nagoya City Science Museum

Visitar Nagoya City Science Museum:

  • Precio de la entrada (año 2024): 400 yenes adultos y 200 yenes menores de edad.
  • Existe una entrada combinada Planteario + Museo por 800 yenes adultos y 500 yenes menores.
  • Horario: de martes a domingo. Solo abre los lunes que son festivos, cerrando al día siguiente.
  • El Planetario ofrece sesiones de 50 minutos a las 10:00, 11:20, 12:40, 14:00, 15:20 y 16:40 horas.
  • Más información: NCSM.

Está considerado como el mejor museo de Japón dentro de su campo de estudio. Y es sin duda una exhibición pensada completamente para disfrutar en familia. Tiene una cantidad de exposiciones interactivas. Muchas de ellas nos permitirán interactuar con experimentos científicos y entender mejor los fenómenos. Uno de sus puntos más interesantes es la exhibición de un Tornado artificial. Mide 9 metros de altura, el más grande de su tipo en el mundo. Como podéis ver, es una visita muy interesante si nos gustan este tipo de exposiciones. Aunque la principal pega es que gran parte de la información está exclusivamente en japonés. Nosotros descartamos precisamente entrar a una de las sesiones del planetario por ese motivo. Pero el resto del museo es perfectamente disfrutable incluso con la barrera del idioma.

Esfera Nagoya City Science Museum

Casi anexo al Museo de Ciencias de Nagoya encontramos el Museo de Arte de la Ciudad de Nagoya (Nagoya City Art Museum). Está reconocido como una de las galerías más importantes de la ciudad gracias a su impresionante colección de arte moderno y contemporáneo. En este caso solo vimos su fachada y parque exterior que lo rodea. Pues al viajar con nuestra hija pequeña en carro, entendíamos que ya habíamos estado suficientemente tiempo en espacios cerrados en el anterior museo. Por lo que el resto del día se presentaba principalmente para pasear en entornos abiertos, especialmente por las múltiples zonas verdes que nos iríamos encontrando por el camino.

Igualmente, el precio del Nagoya City Art Museum (año 2024) es de 300 yenes para adultos y gratis para menores. Tenéis más información en: Art Museo City Nagoya. La web afortunadamente está en inglés nativo sin necesidad de auto traducir. Y se muestra bastante competente para informarse previamente de la exposición que ofrece. Por el precio que tiene, si os gusta el arte moderno, no creo que se pierda mucho por visitarla.

Nagoya City Art Museum
Santuario Wakamiya Hachiman

Como habíamos decidido tomarnos el día con calma, y especialmente contemplativo, una vez visitamos el Museo de Ciencias de Nagoya, nos fuimos encontrando con numerosos templos, parques y barrios residenciales por el camino. Fue una ruta de exploración entre puntos de interés. Algo que quizás os podáis plantear si habéis viajado con anterioridad a Japón o tenéis pensado volver en un futuro. Sino, evidentemente sale mucho más a cuenta usar el transporte público y acelerar mucho más las distancias.

Parque Tsuruma

Nuestro siguiente punto clave a visitar en la mañana fue el Parque Tsuruma. Para nuestro gusto, junto con los jardines que rodean el Castillo de Nagoya, nuestro parque favorito de Nagoya. Es uno de los parques más antiguos y populares de Nagoya. Y es que data de 1909 y sobresale del resto por su belleza natural, historia y cultura. Está abierto durante las 24 horas del día, aunque es un sitio que luce más durante el día para poder disfrutar mejor del colorido de sus jardines y árboles. Un trayecto entre museo y parque que podemos realizar con la Tsurumai de metro en apenas 10 minutos o algo más de media hora a pie.

El Parque Tsuruma tiene una extensión aproximada de 7.9 hectáreas. Un lugar ideal para caminar y disfrutar de los jardines, estanques y flora y fauna que pululan este espacio verde. Y de ver cuervos, creo que es el parque de Japón que más cuervos he visto. Y eso son palabras mayores, pues es un ave que puebla este país como auténticos bandas callejeras.

Tsurumai, Nagoya
Cuervos Parque Tsuruma, Nagoya

En el centro del parque encontramos una fuente ornamental con motivos orientales y occidentales. Fue construida por Suzuki Teiji y ha sido declarada Tesoro Cultural Municipal. Uno de los elementos más vistosos en el parque es el templete, también de estilo occidental, conocidos en Japón como Gazebo Sōgakudo, nuevamente obra del arquitecto japonés que citábamos con anterioridad.

Entre tanta mezcla oriental y occidental, encontramos varios estanques que no ponen en duda en el país que nos encontramos. El Parque Tsuruma es famoso por ser un punto de encuentro para contemplar los cerezos en flor. Tiene gran cantidad de especies de este árbol tan colorido en primavera. Pero tenemos que reconocer que en otoño luce también espectacular. Además encontramos unos preciosos reflejos que nos invitan a descansar un poco en sus inmediaciones, disfrutando de las vistas y recargando fuerzas. Lo que lo convierten en un magnífico lugar para hacer un picnic en Nagoya en cualquiera época del año. Nosotros aprovechamos para tomar un aperitivo tranquilamente y continuar nuestro camino. Si vamos con niños, os gustará saber que hay una zona infantil bastante amplia con columpios y toboganes.

Desde este parque hasta el templo de Atsuta Shrine tendríamos nuevamente que caminar una hora. Aquí podemos volver a usar Chuo Line y Meijo Line del metro de Nagoya para realizar este trayecto en 15 minutos. Pero como nuestra intención era ir dejándonos sorprender con Nagoya, lo hicimos a pie nuevamente. Es indudable que muchas partes que cruzamos eran calles residenciales sin más. Pero incluso en barrios poco turísticos puedes encontrar parques, tiendas o incentivos interesantes si nos queremos tomar la visita a Nagoya con calma.

Durante este camino, nos hicimos casi de la familia de «Sekai no Yamachan». Y es que el icónico logotipo de un hombre caricaturesco, con una mano levantada en un gesto humorístico, se ha convertido en un símbolo reconocible en Japón. Este simpático sujeto no es otro que el fundador de esta cadena de restaurantes con origen en la propia Nagoya. Su especialidad no podía ser otra que las alitas de pollo tebasaki. Toda una institución gastronómica en esta ciudad. Así, sin darnos cuenta, acabamos en uno de sus locales próximos a Kanayama Station. Era aún pronto dentro de las costumbres españolas, pero el olor y el hambre se hicieron fuertes y acabamos disfrutando de tan delicioso manjar. Sea en esta cadena tan famosa, o en otro local del estilo, es obligatorio tomar alitas de pollo en Nagoya durante vuestra visita.

Sekai no Yamachan, Nagoya
Estadio de Béisbol en Nagoya

Con el estómago lleno, continuamos nuestro paseo por Nagoya. Nos fuimos encontramos numerosos parques, e incluso un campo de béisbol. Este es el deporte rey de Japón y no es raro encontrarse con este tipo de recintos deportivos a nada que nos alejemos un poco del centro. En este incluso me permití el lujo de acceder a la pista. Y la verdad, si no me falla la memoria, creo que es la primera vez que visitaba un campo de béisbol con su gradería incluido. Salvo alguna incursión más modesta durante mi ruta a la Costa Oeste de USA. Queda pendiente a futuro ver un partido, pues todo lo que huela a deporte a mí siempre me tira.

Santuario Atsuta Jingu

La siguiente parada, después de este camino tan improvisado sobre la marcha, fue el Atsuta-jingu Shrine. Está considerado como uno de los santuarios sintoístas más importantes de Japón. Nosotros llegamos a pie hasta aquí, pero se encuentra a tres minutos andando de la estación Jingu-mae de la línea Meitetsu de metro, o a ocho minutos a pie de la estación JR Atsuta de la línea JR Tokaido. Sea como fuera como lleguemos, estaremos junto a un santuario clave en la vida religiosa de Nagoya.

Una de los elementos más destacados del Santuario de Atsuta Jingu es por albergar la Kusanagi-no-Tsurugi, una espada legendaria y uno de los Tres Tesoros Sagrados de Japón, que simbolizan la línea imperial del país. Aunque no está expuesta al público. Los otros dos tesoros se encuentra en el Palacio Imperial de Tokio, la joya, y en el Gran Santuario de Ise, el espejo. El hecho de no poder ver esta reliquia legendaria, no desmerece la visita del propio santuario de Nagoya.

Atsuta-jingu Shrine
Santuario Atsuta en Nagoya

Este santuario es un lugar de culto desde hace más de 1.900 años. La fértil llanura de Owari donde se enmarca le ha conferido la consideración del santuario como el protector de la agricultura. Por ello muchos de los festivales y oraciones están vinculadas a la protección de la agricultura y los cultivos. El bosque donde se enclava el santuario cuenta con unas dimensiones de 200.000 metros cuadrados y albergan un árbol de alcanfor de 1.000 años de antigüedad y un museo de tesoros con nada menos que más de 4000 reliquias.

Para los sintoístas, es el segundo santuario en importancia solo por detrás de Ise. En su interior además se consagra la imagen de la Diosa del Sol Amaterasu. Una de las grandes deidades sintoístas. Es un sitio en el que japoneses y fieles se suelen congregar a menudo. Y durante la visita vimos a mucha gente vestida con trajes clásicos japoneses e incluso alguna que otra boda.

Trajes típicos boda en Santuario de Nagoya

Y después de un buen rato, continuamos nuestro paso hasta el Puerto de Nagoya. Para llegar en transporte público, podéis tomar la Meijo Line de metro desde el santuario hasta la Nagoyako Station. Os dejará en el mismo puerto en unos 25 minutos. Mientras que si queremos ir a pie, al menos tardaremos una hora. Ciertamente hasta llegar al puerto esta zona es de las menos interesantes para recorrer. En nuestro caso porque hicimos una parada intermedia en el «BOOKOFF PLUS Atsuta Kokudo 1gou Store». Estos grandes almacenes suelen ser sinónimo de encontrar gangas de todo tipo. Hay productos nuevos y de segunda mano de lo más variados. Nosotros íbamos en la búsqueda de videojuegos y en general productos relacionados con el anime y manga. Y en esta sede de Nagoya salimos encantados. Juegos de segunda mano en buen estado, bastante cotizados y encima a magníficos precios. Así que ya sabéis, apuntad «BookOff Plus». La cadena Book Off cuenta con más de 866 tiendas en Japón, y la subcategoría Plus suele poner un punto extra en cuanto a tamaño y rarezas. Al menos esa ha sido nuestra experiencia durante los viajes que hemos ido haciendo. Generalmente no suelen estar tan céntricas como los «Book Off» tradicionales que están principalmente centrados en libros y mangas. Nosotros previa a la visita de ciudades en Japón, siempre hacemos un rastreo de Book Off, Hard Off y Hobby Off por si pilla alguna a mano durante nuestras visitas. Nunca está de más echarles un vistazo. Y con unas más que decentes compras realizadas, continuamos hasta el Puerto de la ciudad.

Puerto de Nagoya

El puerto de Nagoya tiene una importancia capital en la economía del país fruto de su actividad. Es un punto clave para el comercio internacional y la industria automotriz, especialmente para la exportación de vehículos fabricados por Toyota. Por volumen de carga es el mayor del país, representando aproximadamente el 10% del valor total del comercio de Japón. Y bueno, esta información tan importante no tendría cabida en la visita si no fuese porque también es un enclave turístico muy interesante en Nagoya.

Este puerto en la bahía de Ise cuenta con algunos rincones destacados a visitar en Nagoya. Entre los más importantes cabe mencionar el Nagoya Port Aquarium, uno de los acuarios más grandes y populares de Japón, y el Museo Marítimo de Nagoya, que ofrece una visión profunda sobre la historia marítima de la región. Como solo recorrimos ambos recintos por el exterior, os dejo enlaces oficiales para que podáis comprobar precios, horarios y lo que ofrecen en profundidad:

Noria del Puerto de Nagoya
Nagoya Public Aquarium

Una madre pingüino junto a su cría homenajea las expediciones a la Antártida entre 1965 y 1983 que el barco de investigación antártico japonés «Fuji» realizó durante esa época. Después de ser retirado del servicio en 1983, el Fuji fue convertido en un museo flotante en el Puerto de Nagoya. Se puede visitar y tenéis toda la información el siguiente enlace: Fuji Antarctic Museum.

En estas fechas próximas a Navidad también encontramos decoración propia de la época. Y si queremos tomar algo, comer y hacer algunas compras, tenéis disponible el centro comercial «Jetty». Si queréis soltar un poco de adrenalina, podéis visitar el Sea Train Land, un modesto parque de atracciones que cuenta con la noria más grande de la región de Chubu. Como podéis comprobar, la zona da para pasar una mañana o una tarde completa si queremos entrar en toda la oferta disponible. Nosotros, al ir con una niña pequeña, no quisimos saturar el día, y simplemente aprovechamos para pasear por la zona y conocerla. Quedando pendiente visitar cada uno de sus recintos en una futura visita a Nagoya.

Si vamos rodeando la especie de paseo marítimo peatonal, además de disfrutar de la panorámica de la bahía, encontraremos muchos monumentos. Uno de los más simpáticos es el propiciado para celebrar el «Centenario del Puerto de Nagoya». El mismo está representado por una de las mascotas del puerto. Y es que «Potan» y «Mitan» son los mascotas oficiales de esta área de la ciudad. Siendo el chico de color azul y la chica de color rosa. Está claro que a estos japoneses les encantan estos detalles «kawaii», y a nosotros también, para qué negarlo.

Esta visita al Puerto de Nagoya se puede ampliar aún más si nos desplazamos más al sur. Desde el conocido Garden Pier, donde nos encontrábamos, podemos ir hasta la isla artificial de Kinjofuto. En este punto tenemos a nuestra disposición un impresionante museo de trenes conocido como SCMaglev and Railway Park, otro acuario conocido como SEA LIFE Nagoya y por último, una sede de Legoland Japan. Lo dicho, el Puerto de Nagoya por su extensión te puede ocupar incluso más que un día si nos llama la atención todo lo que ofrece. Tanto del museo de trenes, como de la sede de Legoland tenemos grandes referencias. Por lo que en una futura visita a Nagoya estarán presentes en nuestro itinerario.

Pero ahora solo nos quedaba completar nuestra visita volviendo al centro de Nagoya. Esta vez sí, usando el transporte público. Tomando en primer lugar la Chuo Line hasta Kanayama Station y aquí haciendo trasbordo cogiendo la Tokaido Line hasta la Estación Central de Nagoya. Un recorrido que en 20 minutos nos dejaba de nuevo en el centro.

Decoración Navidad en Nagoya
Luces navideñas en Nagoya

Habíamos dedicado prácticamente todo el día hasta caer la noche para disfrutar de parques, santuarios y de la bahía de Ise en Nagoya. Una magnífica toma de contacto que realizamos con calma. En ocasiones hay que pisar el freno, y más viajando con niños. Encima era ya nuestro noveno día en Japón y apetecía un día relajado. Aunque eso no tiene que estar peleado con andar, porque andar andamos muchísimo, pero con gusto.

Cuando volvimos al centro de Nagoya, encontramos nuevamente avenidas repletas de luces navideñas. En diciembre se nota que especialmente hotel, centros comerciales e iniciativa eminentemente privada se animan a decorar sus negocios. Ya se puede decir que íbamos con el piloto automático buscando algún sitio para cenar y caer en la cama.

Centro de Nagoya en Navidad

En esta ocasión nuevamente caímos en las garras del centro comercial Sunshine Sakae. Creo que el Mc Donald´s con vistas a la avenida nos hizo ojitos y no nos pensamos mucho donde comer. Generalmente durante este viaje comimos en función de las necesidades de nuestra hija. Cuando se daba la ocasión y encontrábamos un lugar cómodo para ella, primaba más poder darle de comer tranquilos, que buscar nosotros el plato o delicatessen típica japonesa. Por lo que este tipo de restaurantes de comida rápida nos ofrecían eso con creces. No había problemas en pedirles que nos calentaran la comida de nuestra pequeña. Los trabajadores siempre amables y con una sonrisa no nos ponían pega alguna. En muchos casos hasta nos lo calentaban en la propia cocina.

Además la pequeña se sentía muy cómoda con solo un año en este tipo de locales. Y normalmente era el centro de atención por ser relativamente exótico una niña tan pequeña en Japón entre tantos jóvenes locales. Ella dentro de su corta edad se sentía como la estrella de la fiesta y nosotros disfrutábamos el doble viéndola.

McDonald’s Sunshine Sakae
Oasis 21 en Nagoya

Unas hamburguesas y una Fanta de Melón después, nos fuimos directos a dormir a nuestro hotel. La pequeña era posiblemente la que más activa se mostraba. La ventaja de recorrerse Japón en carro, y dormirse cuando creía conveniente, le había permitido estar aún fresca. Pero nosotros con el pateo considerable que habíamos dado en este segundo día en Nagoya, estábamos deseando pillar la cama. Aunque ver el Oasis 21 por la noche fue muy agradable. La conocida como «La Nave de Agua» es una plataforma ovalada, hecha de vidrio que alberga un estanque de agua. Es la imagen más visible de este complejo comercial y de entretenimiento ubicado en el distrito de Sakae.

Si tomáis como referencia el primer día en Nagoya, y la presente crónica del segundo, comprobaréis todo lo que ofrece esta ciudad. En muchos casos, si habéis seguido la lectura al detalle, sin entrar al interior de algunos museos o recintos. Por lo que si queremos dedicar una visita a Nagoya más completa, creemos necesario al menos dedicarle 3 días para hacerlo con calma. Ya no entremos si os animáis a visitar el Parque Ghibli que en nuestra última visita aún no estaba abierto, o Legoland Japan. En esos casos posiblemente toque añadir un día extra por cada una de las visitas. Pero como toma de contacto con Nagoya, consideramos que estuvo francamente bien la visita.

A la mañana siguiente partiríamos hacia Tokio. Esta sería nuestra última etapa del viaje. Aunque en la capital de Japón estaríamos algo más de una semana. Por lo que aún queda mucho más que contar. Pero eso será cosa de próximas entradas.

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Autor

José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada desde 2009. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

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