Palacio de la Cultura y la Ciencia en Varsovia – Día 5 (Parte 3 de 3)

Una de las últimas citas imprescindibles que nos quedaban con la ciudad de Varsovia era visitar el Palacio de la Cultura y la Ciencia. Originalmente conocido como Iósif Stalin de Cultura y Ciencia, es el rascacielos más conocido de toda Varsovia y uno de los edificios más altos del mundo. Realmente caminar por sus alrededores, o ver al menos su torre principal, lo haremos en innumerables ocasiones paseando por la capital polaca, pero merece mucho la pena acercarse y descubrir sus encantos desde su base. Era nuestra última noche en Varsovia y no nos podíamos ir sin visitar el PKiN, como comúnmente lo llaman sus vecinos polacos de la abreviatura Pałac Kultury i Nauki. Al alojarnos al sur en el distrito de MDM, estábamos familiarizados con este barrio con marcada arquitectura soviética. De hecho, desde nuestra propia habitación, podíamos ver la torre del Palacio de Cultura y la Ciencia. Pero una vez llegas hasta la Plaza del Desfile donde se alza hasta los 237 metros de altura que coronan la ciudad gracias a su enorme antena, te das cuenta de la grandiosidad que tiene el edificio.

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Fue un regalo de la URSS a Polonia, hay que tener en cuenta que comenzó a construirse en 1952 y terminó en 1955, por lo que se encontraba el país en pleno sometimiento soviético. El edificio tuvo como arquitecto principal a Lev Rudnev que, si bien intentó incorporar algunos detalles propios de otros edificios polacos, su marcado aspecto socialista es innegable. Muy similar a los edificios socialistas que se levantaron en Moscú en la década de 1940 y 1950. Como era de esperar, ese pasado del que muchos polacos intentan escapar, ha hecho que se haya granjeado numerosos detractores hacia esta mole con marcados tintes políticos. Tanto es así que en innumerables ocasiones incluso políticos de alto nivel han argumentado que no verían como una mala decisión demoler el edificio para cerrar lo que para muchos es aún una herida abierta.

Parque del PKiN en Varsovia

Durante nuestra visita, los días que estuvimos por Varsovia, nos encontramos con una densa niebla que cubría muchas veces su torre principal. Lo que le confería un aspecto bastante misterioso. Además, el edificio está iluminado completamente y aparte con diferentes colores que van rotando a lo largo de la noche. Sin embargo, a su portentosa fachada, hay que sumarle un deteriorado aspecto de la Plaza del Desfile.Como curiosidad, es la cuarta plaza urbana más grande del mundo, y la mayor de toda la Unión Europea. Esta descomunal área se encuentra un tanto desaprovechada, con una iluminación bastante pobre y, si le sumamos que la vegetación en invierno no se encuentra demasiado vistosa, le da un aspecto bastante deprimente. En contraposición sus alrededores dan una imagen mucho más revitalizadora de la ciudad. Las vías que rodean esta plaza están repletas de centros comerciales, entre los que destaca el Złote Tarasy. También encontramos la estación central de transportes de Varsovia (Warszawa Centralna). Y una serie de rascacielos de reciente construcción que intentan mostrar el poderío económico y el presente de Polonia. Algunos de los rascacielos más significativos que encontramos alrededor del Palacio de Cultura y la Ciencia son el Warsaw Trade Tower de 208 metros de altura. El Złota 44 y Rondo 1 de 192 metros cuadrados y el Centrum LIM, con nada menos que 170 metros de altura y donde además se ubica el Hotel Marriott.

Torre Principal PKiN en Varsovia
Palacio de la Cultura y la Ciencia en Varsovia

Hay que reconocer que el contraste que ofrece esta zona, especialmente desde el parque de Świętokrzyski, es de lo más curioso. Dejándonos patentes imágenes que contraponen el pasado socialista durante la República Popular de Polonia, frente a la actual Polonia inmersa en el capitalismo imperante en el mundo. Personalmente, si bien los rascacielos casi infinitos que encontramos hoy en la mayoría de ciudades del mundo me encantan, tengo que reconocer que las construcciones socialitas que encontramos en Rusia o en países que estuvieron bajo el dominio de la URSS tienen algo que me atraen. Por lo que esta zona es una de mis favoritas de la ciudad, pese al estado tan deteriorado de la plaza que alberga este icónico edificio de Varsovia. Hoy símbolo de Varsovia y patrimonio nacional polaco. De hecho, llevan ya varios años intentando sacar adelante varios planes para sacar partido a la plaza y revitalizarla, pero aún no hay un consenso claro sobre el proyecto.

PKiN desde Plaza del Desfile

Actualmente este edificio, mezcla de realismo socialista e historicismo polaco, alberga numerosas oficinas, centros de convenciones, cines, teatros y museos en sus nada menos que 817.000 metros cúbicos. Aunque el punto predilecto que visitan la mayoría de turistas es su mirador en 360º conocido como “trzydziestka”. Ubicado en la planta 30 al que subiremos en apenas 20 segundos en sus rápidos ascensores.

Información subir al Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia:

  • Horario: 10 de la mañana a 8 de la noche.
  • Precio de la entrada: 20 PLN (4,65 euros en 2018). Se compran en el hall del edificio.
  • Más información: PKIN.PL

Tour guiado por el PKIN: Reservar visita.

En nuestro caso, nos planteamos subir durante nuestra visita en alguna ocasión, pero unas veces por horario, y otras veces por la densa niebla, decidimos no hacerlo. Aunque tengo que reconocer que, si bien soy un fan de subir a este tipo de edificios, creo que me hubiera resultado más interesante realizar la visita guiada que ofrecen algunos operadores turísticos por algunas de las salas más interesantes del edificio. Por tanto, tanto una teórica subida como el tour para el edificio quedó para una futura visita. Aunque tengo que reconocer que por las fotos que he visto, subir a la terraza panorámica es más que recomendable tanto por el día como por la noche.

Luces navideñas en PKiN de Varsovia
Świętokrzyski Park en Varsovia

Gueto de Varsovia

Pero si el pasado de la ciudad durante el control soviético está aún patente, si nos remontamos una década atrás, encontraremos otra realidad de estos tiempos tan convulsos para Polonia. Y es que, en pleno centro de la ciudad, justo en estos territorios donde nos encontramos, en la década de los años 40 se acababa de implantar el gueto de Varsovia. Aquí entre octubre y noviembre de 1940 se confinó a nada menos que 400.000 judíos, tanto de la propia ciudad de Varsovia como de otras regiones de Polonia bajo control alemán. Un cruento campo de deportaciones con paso previo al destino final, el campo de exterminio de Treblinka. Aquí acontecería una de las resistencias judías contra el genocidio de mayor importancia, conocida como el Levantamiento del gueto de Varsovia, durante la primavera de 1943. Hoy en día podemos visitar el Monumento conmemorativo de los Héroes del Gueto, en Ludwika Zamenhofa 10, algo más al norte de donde nos encontrábamos. Además aquí se encuentra el POLIN Museo de la historia de los judíos polacos. Nosotros solo paseamos por la zona, pues el museo al ser festivo estaba cerrado. Pero si queréis más información, podéis encontrarla en su web oficial: POLIN.PL

Monumento a los Héroes del Gueto
PKiN desde el gueto de Varsovia
Muro del gueto en Calle Sienna 55

Pero es indudable que el triste recuerdo del gueto de Varsovia no solo está presente en homenajes y museos de este tipo. Por toda la ciudad encontramos retazos de ese. Aunque los más significativos se encuentran a pocos minutos andando del Palacio de la Cultura y la Ciencia. Al contrario de lo que podemos ver en Berlín con su muro que hoy en día está marcado con ladrillos por donde pasó, las heridas que dejó el nazismo en Varsovia no están tan a la vista. Eso no quiere decir que se busque ocultar ese pasado. Pues si olvidamos el pasado más negro, corremos el peligro de repetir momentos tan oscuros. Pero si nos desplazamos hasta el número 55 de la calle Sienna, en medio de un patio interior entre viviendas, encontraremos trozos del muro del gueto de Varsovia. Aunque para acceder lo tendremos que hacer desde la Calle Złota en el número 62. Es importante tener en cuenta que, si queremos ver estos fragmentos, estamos accediendo a un recinto privado. Por lo que es fundamental hacerlo con total respeto y en silencio. El fragmento perteneciente a la calle Sienna, aunque se accede desde el mismo acceso anteriormente citado, tiene la singularidad de tener un espacio en el que había en su origen dos ladrillos.Y es que fueron transportados en 1989 al Museo del Holocausto en Washington  donde hay una réplica del muro. Por su parte el fragmento del muro en la calle Złota 62, cuenta con  una placa conmemorativa revelada el 26 de mayo de 1992 por el presidente de Israel, Jaim Herzog durante una visita oficial en Polonia, así como el plano del gueto de Varsovia. Si tenéis interés en ver otros tantos fragmentos os dejo este enlace de Wikipedia en el que se cita la localización de otros restos en Varsovia. Como dato, entre los prisioneros famosos del gueto se encontraba Władysław Szpilman, cuyas memorias constituyen la base del argumento del largometraje El Pianista dirigido por Roman Polański.

Decoración navideña en sinagoga de Nożyk
Interior de la sinagoga de Nożyk
Palacio de la Cultura y la Ciencia desde Sinagoga de Nozyk

Para terminar este recorrido por el pasado más presente de Varsovia lo haremos desde la sinagoga Nozyk. No muy lejos del Palacio de la Cultura y la Ciencia, así como de los restos mejor conservados del gueto se encuentra este edificio judeo-ortodoxo. Su principal importancia, es que fue la única casa de oración judía que sobrevivió a los bombardeos sobre Varsovia. Ya que fue usada como almacén por los nazis. Se ubica algo escondida junto a la plaza Grzybowski, pero bien merece la pena una visita. Hoy en día está en activo y nosotros mismo presenciamos una misa al caer la noche de ese 1 de enero de 2018 que tanto nos había dado recorriendo el pasado y el presente de una ciudad tan activa. Una vez fuera comprobamos que los bellos jardines junto a la sinagoga se encontraban con una iluminación navideña de lo más cuidada. Y desde los que incluso se podía divisar el Palacio de la Cultura y la Ciencia. Ciertamente es un sitio con muchos contrastes, desde los que echar la vista atrás y comprobar como han ido evolucionando las cosas desde los trágicos acontecimientos que se vivieron durante los tiempos del gueto judío en Varsovia.

Un día que nos había dado para pasear por los magestuosos jardines del parque Łazienki. Para caminar junto al río Vístula hasta llegar a su bohemio barrio de Praga. Para finalizar ya en plena noche cuanto a su emblemático edificio del Palacio de la Cultura y la Ciencia. Y perdernos por algunos de los rincones que marcan la negra historia que dejó el holocausto nazi en la capital de Polonia. Un día intenso con sensaciones de todo tipo y que realmente nos hizo valorar en profundidad todo lo que tiene por ofrecer Varsovia. El día siguiente sería el último de nuestro viaje por Polonia. Y aprovechando que ya no era festivo lo dedicaríamos a conocer algunos de los museos más representativos de la capital polaca. Pero eso ya es cuestión de una entrada futura.

Índice del viaje Polonia fin de año 2017

  • José Carlos DS

    José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

    Sígueme en Twitter: @josecarlosds o dale a me gusta en nuestra fanpage de Facebook para estar informado: La Próxima Parada.

    4 comentarios

    • responder Antonio ,

      Buena entrada José Carlos.

      La verdad es que el edificio es espectacular. Y las vistas que debe tener desde lo alto prometen. Y como bien indicas contrasta con los rascacielos del “mundo capitalista”.

      Y encima resulta que está cercano a unos monumentos del horror nazi. Combinación curiosa

      • José Carlos DS ,

        Varsovia es una de esas ciudades de contrastes. Muchos planos nos dejan ver, presente, pasado y futuro de un solo vistazo. Una capital sin tanto nombre como otras capitales europeas, pero que tienen lugares de mucho interés e importancia histórica.

        Un saludote.

      • responder Luciano Marin carrero ,

        Mas allá de ser un destino increíble!!! por todo lo que encierra en su interesante historia, Varsovia siempre sera un destino fascinante, llegar hasta esta bellisima ciudad y visitarla debe ser toda una experiencia, pues sus calles y sus edificaciones recogen el testimonio de las huellas de los peores errores que la humanidad ha cometido

        • José Carlos DS ,

          Sin lugar a dudas, mucha historia en los edificios que podemos visitar en Varsovia.

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