Gueto de Cracovia & Fábrica de Schindler – Día 1 (Parte 2 de 4)

Continuamos nuestro primer día de viaje descendiendo por el río Vístula. Dejaríamos atrás el castillo de Wawel para poner rumbo al barrio de Podgórze. Un agradable paseo que nos llevaría por el margen izquierdo del río pasando por zonas residenciales, parques y especialmente divisaríamos bonitos puentes. La mañana estaba fresca, pero las nubes se seguían manteniendo sin presencia de lluvia. Al estar llegando al barrio de Podgórze, encontraremos dos de los puentes más bellos de toda la ciudad. Por un lado el puente del mariscal Józef Piłsudski. Una pasarela utilizada por automóviles y el tranvía para acceder al barrio de Kazimierz. Con estilo clásico en acero cromado en azul. También a cada lado tiene vías para peatones. Es un puente realmente bonito dentro de su estilo. Aunque seguidamente encontramos el puente que se lleva todos los flashes en esta ciudad.

Amanecer sobre el río Vístula en Cracovia
Barrio de Kazimierz junto al Vístula

Conocido como Father Bernatek Footbridge (Kładka Ojca Bernatka). Fue construido en 2010 donde se levantaba el conocido como puente de Podgórze. En esta zona se ubicó en el siglo XIX el primer puente con soportes firmes de ladrillo sobre el río Vístula para unir Kazimierz, el barrio judío, con Podgórze, el gueto judío. Finalmente en 1936 fue desmontado, conservándose únicamente los contrafuertes. A cambio esta nueva pasarela destaca por su moderno diseño con una estructura de alambres de acero en suspensión. Es de uso exclusivo para viandantes o ciclistas. Y como singularidad, en su parte central encontramos gran cantidad de figuras realizando diferentes disciplinas deportivas. Los días que hace viento es realmente curioso ver como los deportistas se balancean como si estuvieran haciendo equilibrios sobre las cuerdas tensadas del puente. Es un lugar que se ha hecho además bastante famoso por ser punto de encuentro de “románticos” que acuden allí a dejar un candado amoroso. Efectivamente esta práctica también se ha puesto de moda en Polonia.

Estructura del Puente Father Bernatek en Cracovia
Puente Father Bernatek en Cracovia
Gimnasta Puente Bernatek en Cracovia

Y tras este paseo de aproximadamente media hora estaremos ya en Podgórze. La primera de nuestras paradas sería la Plaza de los Héroes del Gueto. También conocida como Plaza Bohaterów, es un emplazamiento en memoria de las víctimas del gueto de Cracovia. Este era un lugar en el que durante la ocupación nazi los judíos acudían para congregarse como paso previo a su deportación. Aquí además se acumulaban sus pertenencias en un número casi incalculable para luego continuar su viaje hasta Plaszow o Auschwitz. Curiosamente en esta plaza los propios nazis dejaron que Tadeusz Pankiewicz mantuviese su actividad en la Apteka Pod Orlem (Farmacia del Águila), una farmacia ubicada en el número 18 de la plaza. En la actualidad se ha creado un Museo Nacional en su Recuerdo en el mismo local donde se hallaba. Es posible visitarla y documentarse sobre como muchos judíos acudieron allí para refugiarse y ser ayudados. A la vez que no tuvo el veto nazi por miedo a que su clausura aumentara las propagación de epidemias en la zona.

A simple vista, el espacio de más de 13.000 metros cuadrados tiene un aspecto tétrico y desangelado. Una plaza que intenta rememorar y honrar a las víctimas con una serie de elementos cotidianos en el mobiliario urbano. En el que especialmente destacan unas sillas en acero oxidado con un tamaño mayor al habitual y que recalcan la ausencia de los perdidos. Incluso se mantiene la garita que la policía usaba para organizar sus redadas contra los judíos. Una plaza que por su concepción no gusta ser vistosa y agradable, sino todo lo contrario. Buscando incluso crear una sensación de angustia y decadencia con la que incluso nos podemos llegar a sentir incómodos.

Plaza de los Héroes en Cracovia
Mural en Podgorze de Cracovia

Y a partir de aquí nos sumergiremos en uno de los cinco grandes guetos creados por los nazis en el Gobierno General durante la ocupación de Polonia en la Segunda Guerra Mundial. En este lugar se separaba a las personas que estaban en condiciones de trabajar de las que, por su salud o condición, estaban destinadas según sus ideales a ser ejecutadas.  Aquí entre 1939 y 1945 se vivió una espantosa persecución de los judíos por los nazis.  Lo que hoy en día es un barrio más de Cracovia, en aquellos años fue una zona de confinamiento marcada por un muro que lo recorría como si de una cárcel se tratara. En la actualidad encontramos cantidad de murales de lo más pintorescos, y no muy lejos de la plaza de Bohaterów hoy aún se conservan dos fragmentos de ese muro del horror. Concretamente en las calles Lwowska, en el número 25 y en Limanowskiego, en el número 62. El primero de ellos es un trozo de muro junto a unas viviendas. Mientras que el segundo forma parte de un pequeño parque con juegos infantiles. Ambos fragmentos del muro de Cracovia se encuentran fácilmente si usamos algún GPS. El segundo tramo implica entrar a través de una verja verde que da acceso al parque. Para hacerse una idea de sus dimensiones, en su interior de unas 20 hectáreas confluían 15 calles y 320 casas. Tan solo cuatro puertas de acceso, y 3 metros de altura de sus muros. Un barrio en el que en sus orígenes vivían alrededor de 3.000 personas, pero que tras el confinamiento nazi llegaron a vivir más de 15.000 personas. Y para tener una idea del barbarismo perpetrado, las paredes del gueto se construyeron al estilo de las tumbas judías. El mensaje era claro, ese será vuestro destino, la muerte.

Muro del Gueto en Lwowska 25
Muro del Gueto Judío en Limanowskiego 62

Aunque afortunadamente entre tanto dolor y sufrimiento, historias como las de Oskar Schindler nos invitan a recobrar de nuevo la esperanza en el hombre. Una de las visitas imprescindibles en Cracovia es la Fábrica de Oskar Schindler.

Visitar la Fábrica de Oskar Schindler:

  • Cómo llegar: tomar tranvía Limanowskiego, líneas 6, 13, 23; Bohaterow Getta, líneas 3, 9, 19, 24 y 50; Zablocie, líneas 11 y 20.
  • Dirección: Lipowa 4, 30-702 Kraków, Polonia.
  • Horarios:
    • Noviembre a marzo: lunes de 10 a 2 – Resto de la semana de 10 a 6 de la tarde.
    • Abril a octubre: lunes de 10 a 4 – Resto de la semana de 9 a 8 de la tarde.
  • Precio de la entrada: 24PLN (Año 2018 = 5,80 euros). Descuento para estudiantes: 18PLN.
    • Los lunes la exhibición permanente es gratuita, pero el número de entradas es muy limitada.
  • Más información: Oskar Schindler’s Factory.
Entrada Fábrica de Oskar Schindler, Cracovia

Oskar Schindler fue un empresario y espía alemán, miembro del Partido Nazi, que termina salvando la vida de mil doscientos judíos durante el Holocausto. Una de esas historias que descolocan por el final inesperado. Nacido en Svitavy, hoy República Checa, termina adquiriendo una fábrica de ollas en Cracovia. Aquí con su visión de hombre de negocios, termina seleccionando a sus trabajadores entre los judíos que estaban en el campo de trabajo de Plaszow, pues los alemanes exigían sueldos mayores. En esos momentos su única visión era sacar el mayor beneficio de la producción. Hasta que poco a poco va conociendo la situación en la que se encontraban esos judíos frente a los nazis. Finalmente va creando conciencia y lucha, no sin problemas, para mantener a sus trabajadores alejados de Plaszow dando cobijo en su fábrica a gran parte de ellos. Llegando incluso a dar órdenes para generar proyectiles con un cierto número de cápsulas defectuosas dentro de su propia producción para entorpecer lo más posibles los atroces planes genocidas.

Una historia de tal simbología, dentro del Holocausto nazi, que permitió que el propio Steven Spielberg la llevara a la gran pantalla en la conocida película de 1993 “La lista de Schindler”. Una de las grandes películas del celuloide consiguiendo nada menos que 7 Oscars. Algo que sin duda puso en el mapa esta factoría. Contó una historia de gran dureza, pero que nos brinda como el ser humano cuando se lo propone es capaz de hacer grandes cosas. Aunque en la película se grabó en los alrededores, e incluso fueron tomados los exteriores de la propia fábrica, para los interiores se usó como escenario una factoría similar en Olkusz.

Despacho de Oskar Schindler en Cracovia
Historia de la Ocupación Nazi en Fábrica de Oskar Schindler

Hoy en día la Fábrica de Schindler es parte del Museo Histórico de Cracovia, y desde 2010 podemos visitar un museo relacionado con la ocupación de la ciudad. A lo largo de numerosas secciones realizamos un paseo por la historia que arranca en 1939. Aquí vemos sumida a Cracovia como centro administrativo del Gobierno General de los territorios polacos ocupados. Tendremos una visión de la situación de la población judía en aquellos tiempos, la resistencia polaca, así como la vida de Oskar Schindler y su papel como salvador de más de un millar de judíos. Un apunte a tener en cuenta es que la Fábrica de Schindler es uno de los lugares más visitados de Cracovia. A diario se ponen a la venta un número limitado de entradas. Es posible realizar la reserva online, pero si no tenemos claro el día que vamos a ir, es conveniente no dejar la visita para las últimas horas de la tarde. Es posible que no queden entradas disponibles. En la entrada existe un monitor donde se ven las entradas aún disponibles para ese día. Así en función del número, y la gente que haya en la cola, podremos tener en cuenta si será posible entrar o no.

Es posible dejar nuestras mochilas y abrigos en las consignas gratuitas, y así visitarla de forma más cómoda. Y cada cierto tiempo, en una sala con un proyector, emiten una película documental donde aparecen personas que fueron salvadas por Schindler y sus vivencias en la fábrica. Aunque no lo veamos completo, bien merece dedicarle un rato de nuestro tiempo para atender a tan valiosas y desgarradoras declaraciones. Las distintas exposiciones que vemos durante nuestra visita a la Fábrica de Schindler son de las que no dejan indiferente. Gran parte de los documentos tienen información en inglés para una mejor comprensión de lo representado, para los que no entendemos el polaco. Imágenes, sonidos y duras representaciones nos llevan por este despreciable periodo que los judíos vivieron en Polonia durante la ocupación nazi.

Una visita de las que guardo un gran recuerdo en el viaje a Cracovia. Dura por las tormentosas salas que visitaremos, pero necesaria y educativa por lo que te hace reflexionar. Además el recorrido por las salas está muy bien estructurado. Y aunque en muchos puntos la propaganda nazi y la crueldad se presenta sin paños calientes. Se compensa por las historias de superación y sacrificios de muchos de los rebeldes que lucharon frente a esa ocupación y lograron sobrevivir a tal atrocidad. Especialmente cuando muchos de ellos no profesaban la religión judía, pero sacaron esa humanidad tan necesaria para solidarizarse con un pueblo oprimido que sufría sin merecerlo frente al terror.

Recreación estación en Fábrica de Schindler
Carteles calles en Fábrica de Schindler
Historia de los Judíos en Fábrica de Schindler

Si tras nuestra visita a Podgórze queremos dedicarle más tiempo a este barrio de Cracovia, podemos realizar alguna que otra visita alternativa. En este barrio se encuentra la Iglesia de San José, un bonito templo neogótico.  Además de visitar el Túmulo de Krakus. Un monte en el que presuntamente está enterrado el legendario príncipe fundador de Cracovia. Y junto a la propia Fábrica de Schindler se ubica también el MOCAK, el Museo de Arte Contemporáneo de Cracovia. En nuestro caso, una vez visitamos la histórica factoría, partimos hacia Kazimierz, el barrio judío de Cracovia. Pero eso será contado en una próxima entrada.

Índice del viaje Polonia fin de año 2017

  • José Carlos DS

    José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

    Sígueme en Twitter: @josecarlosds o dale a me gusta en nuestra fanpage de Facebook para estar informado: La Próxima Parada.

    4 comentarios

    • responder Carmen ,

      Creo firmemente que la visita a la fábrica de Schindler es imprescindible. Se te encoge el corazón ver el documental que se puede visionar en una de sus salas, reflexionando sobre la situación tan dura y cómo se llegó a ello. Los hechos te los muestran tal y como son, sin ambages, algo que se agradece, pues de otro modo sería menospreciar el sufrimiento de quienes vivieron esa crueldad.

      • José Carlos DS ,

        Nuestra historia no es siempre para sentirse orgullosos de ella. Pero lugares así nos invitan a reflexionar y pensar fríamente en hasta donde puede llegar el ser humano. Un auténtico imprescindible de visitar en Cracovia, no me cabe duda.

      • responder Antonio ,

        Desde luego con esta visitian las dos caras que puede tener el ser humano

        Por un lado la maldad mas pura que se vio en aquella epoca, y por otra la humanidad de ayudar aun arriesgando la vida

        • José Carlos DS ,

          El ser humano muchas veces no tiene término medio. Lo principal es aprender de lo malo para que no se repita, y de lo bueno para seguir esa línea.

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