Esztergom & Szentendre desde Budapest – Día 4 (3 enero)

Como nuestro viaje a Budapest nos ocuparía 5 días, las opciones de dejar la capital húngara y realizar una escapada eran más que factibles. Si organizar la visita a Budapest fue sencillo, elegir qué visitaríamos desde ella no lo fue tanto. Budapest es una ciudad que está muy bien comunicada en tren y autobuses con otros rincones del país, por lo que el abanico de destinos disponibles era amplio. Al realizar el viaje a Hungría en invierno, destinos como el lago Balatón los descartamos porque pensamos que no era la mejor época para ir.  El mismo caso que Eger que nos parecía más apetecible para una escapada en verano y conocer sus famosos balnearios al aire libre. Por su parte Pécs y Sopron, fronterizos con Austria y Croacia respectivamente, nos parecían demasiado alejados y perderíamos demasiado tiempo en los desplazamientos, sumado a que en esta época del año anochece demasiado pronto. Finalmente nos decantamos por hacer el clásico combinado de un día visitando Esztergom y Szentendre. Muchos de los turistas que viajan en temporadas donde los días son más largos, y especialmente si van en coche propio, también incluyen a esta jornada Visegrád y Vác. En nuestro caso solo era posible por tiempo y horas de luz visitar las dos primeras.

Iglesia de Santa Ana en Esztergom

Cómo llegar de Budapest a Esztergom:

La estación de trenes de Budapest-Nyugati es la encargada de conectar la capital húngara con Esztergom. El trayecto se realiza en aproximadamente una hora y el precio por pasajero es de 1.120 Ft (Aproximadamente 3,50 euros – Precios 2017). Para mi gusto es la opción más cómoda y además cuentan con wifi gratuito. Para más información en cuanto a conexiones y horarios consultar: Mavcsoport.hu

Otra opción es tomar uno de los autobuses de Autobuses Volanbusz que salen desde la estación de metro de Arpad Hid en la propia Budapest. La línea 800 nos llevará hasta la estación de autobuses de Esztergom, mucho más en el centro que la estación de trenes. El precio por billete es de 930 Ft. El trayecto se realiza en una hora y cuarto. Es importante si elegimos ir en autobús tomar esta línea, pues es la que menos paradas intermedias hace.

Por último entre los meses de mayo a septiembre es posible hacer esta ruta que une Budapest – Szentendre – Visegrád – Esztergom en crucero. Son muchas las compañías que cubren esta distancia, aunque la que he podido comprobar que suele ser la más usada es Mahart Passnave. No os puedo brindar mi opinión en este sentido, pues al ir en enero no era algo que nos pudiéramos plantear al estar fuera de servicio. Aunque evidentemente puede ser bastante interesante hacer al menos uno de los segmentos surcando el Danubio, posiblemente el camino de vuelta será la mejor opción y llegar a Budapest al anochecer.

Un detalle a tener en cuenta es que la estación de tren de Esztergom está aproximadamente a 30 minutos andando del centro. En la estación es posible tomar autobuses que nos acercan al centro. Igualmente el camino es llano y bastante cómodo, por lo que podemos aprovechar para ir conociendo el pueblo. La orientación es bastante sencilla, pues su gran referente, la Basílica de Esztergom, pronto se divisa hacia el norte. Nosotros nos decantamos por ir en tren y la verdad que todos los viajes que hicimos en tren entre ciudades fueron de lo más cómodos en este país. Además al ser trenes regionales no es necesario reservar asiento, se pueden sacar directamente en taquilla, si hacemos reserva por internet nos cobrarán un extra por gastos de gestión. Además el paisaje es bastante bonito, pasando incluso por uno de los puentes que cruzan sobre el inmenso Danubio.

Plaza Central de Esztergom

Uno de los primeros lugares que descubrimos de Esztergom fue una iglesia católica en estilo neoclásico. La Iglesia de Santa Ana, conocida por los locales como “La Iglesia Redonda”. Data del siglo XIX. Se encuentra en el interior de un parque público y al estar aún en fechas navideñas, contaba con un bonito abeto adornado. Gran parte de Esztergom cuenta con un perfil de viviendas bajo, en su mayoría de dos plantas y calles amplias. Un municipio de apenas 30.000 habitantes que durante la fundación del Reino de Hungría se convirtió en la residencia del arzobispo de Esztergom, alto jerarca de la Iglesia católica en el país. Por tanto es conocida coloquialmente como la capital católica húngara.

Pronto llegamos a Szécheny Tér, la plaza central de la ciudad. Una bonita explanada rodeada por bellos edificios y que en aquellos momentos contaba con algunas casetas navideñas y un belén de madera. Ciertamente se notaba que la Navidad estaba dando sus últimos coletazos y algunos elementos decorativos a día 3 de enero ya se estaban retirando. El centro y sus callejuelas repletas de cafeterías y tiendas son de lo más pintorescas y por ello estuvimos entretenidos un rato, aunque al ser pronto muchas de ellas aún ni habían abierto.

A medida que vamos poniendo rumbo a la Basílica, el perfil comienza a ascender. La parte final hasta subir a lo alto de la colina se hace por un bonito parque que a su vez da acceso a la fortificación defensiva del templo religioso. En este parque como no podía ser menos, nos da la bienvenida una estatua de József Mindszenty. Una personalidad de gran trascendencia en la historia húngara, pues fue el tercer arzobispo de Esztergom y fue represaliado durante la época comunista por denunciar las vejaciones cometidas sobre los civiles y religiosos.

Y finalmente llegamos hasta la Catedral de San Adalberto de Edztergom, o también conocida como la Basílica de Esztergom. Es el templo religioso más grande de Hungría y su tamaño de 100 metros de altura sobre la colina la verdad que sorprende. Además el edificio no tiene rival en toda la zona, por lo que sus dimensiones a la vista se prestan más contundentes. En su interior se veneran las imágenes de Santa María de la Asunción y San Adalberto. El edificio neoclásico que vemos hoy en día data del siglo XIX, pues los anteriores edificios religiosos que allí se asentaron a lo largo de los siglos fueron destruidos en varias ocasiones.

Parque Erzsébet en Esztergom
Murallas Basilica de Esztergom
Catedral de San Adalberto en Esztergom

Visita la Basílica de Esztergom:

Horario: 8:00 de la mañana a 6 de la tarde. Aunque dependiendo de las fechas los horarios pueden cambiar. Consultar horarios: aquí.

Precio de la entrada (2017)

  • La visita al interior de la basílica es gratuito.
  • La entrada a la cripta cuesta 200 Ft.
  • La entrada al tesoro cuesta: 900 Ft.
  • La entrada para la panorámica del hall: 200 Ft.
  • La subida a la cúpula: 700 Ft.
  • Hay posibilidad de entrada combinada para ver todo por 1.500 Ft.

Para más información: Basilika Esztergom.hu

En nuestro caso solo aprovechamos la visita gratuita al interior de la basílica. La subida a la cúpula hubiera sido interesante, pero realmente las vistas desde la propia colina acercándonos a cualquiera de sus muros hacia el Danubio, ya son impresionantes de por sí. Aquí también se puede visitar el Castillo Real (Királyi Vár), pero nuevamente no nos parecía demasiado interesante la visita como para pagar los 1.500 Ft. Si estáis interesados en realizar esta visita consultar su web: Varmegom.hu

Interior Catedral de San Adalberto en Esztergom
Monumento a la conversión de San Esteban al cristianismo
Frontera de Eslovaquia desde Esztergom

El parque que rodea la catedral se encontraba ligeramente nevado y el paisaje desde las alturas era muy bello. Uno de los monumentos que acompañan este conjunto es el que representa la conversión de San Esteban al cristianismo. De un tamaño bastante contundente. A partir de aquí tocaba descender sobre nuestros pasos y poner camino hacia el Danubio. El motivo de ir hacia este colosal río es que en este punto del país, el Danubio sirve como frontera natural dividiendo Hungría de Eslovaquia. Nunca habíamos estado en el país eslovaco, por lo que era una buena excusa para poner los pies. Por el camino nos cruzamos con la Iglesia de San Pedro y el Museo Cristiano (Keresztény Múzeum) en el número 2 de Mindszenty hercegprímás tere. Las pobres opiniones que habíamos leído lo situaban como una pequeña colección de arte sacro, por lo que no nos animamos a entrar. Encima según parece no se pueden realizar fotografías en su interior. El precio es de 900 Ft (3 euros aproximadamente) y su horario de 10 de la mañana a 5 de la tarde. Aunque de diciembre a febrero cierra los lunes y martes.

Y después de cruzar por un pequeño parque junto al Danubio, llegamos al Puente de María Valeria (Maria Valeria Híd). Este puente fue reinaugurado nada menos que en 2001, pues durante la Segunda Guerra Mundial fue gravemente dañado. El original se construyó a finales del siglo XIX. En la actualidad sirve para unir Esztergom y Štúrovo, o lo que es lo mismo, Hungría con Eslovaquia. Como curiosidad en el billete de 10.000 forintos húngaros aparece la Basílica de Ezstergom tal como se aprecia al cruzar el puente. En la mitad del puente como es natural junto a la Bandera de la Unión Europea, encontramos la de Eslovaquia que nos da la bienvenida. A partir de este punto nuestros euros vuelven a ser aceptados sin tener que sufrir los temidos cambios de divisa. La panorámica del templo religioso húngaro desde Eslovaquia es preciosa y además se puede ver el recodo del Danubio a la izquierda perfectamente. En nuestro caso simplemente nos animamos a hacer la turistada de cruzar la frontera y poner los pies en la otra orilla, pues Štúrovo es una pequeña villa sin mucho encanto, por lo que simplemente volvimos a cruzar de nuevo el puente y allí estábamos otra vez en Hungría.

Basílica de Esztergom desde Štúrovo, Eslovaquia

Desde este punto cruzamos el parque de Duna Sétány. Un bonito sendero fluvial de un pequeño arroyo que nos llevaría hasta el centro de la ciudad de nuevo. Era el momento esta vez de coger el autobús y llegar hasta nuestra última parada del día Szentendre. Aunque en el centro hay diferentes paradas para tomar el autobús que cubre esta ruta, lo más recomendables es llegar hasta la estación de autobuses de Esztergom en el número 16 de Simor János. Desde aquí arrancan todos los autobuses regionales y podremos comprobar horarios y precios de forma cómoda. Aunque si podéis llevar una estimación de los horarios antes de comenzar la jornada, mucho mejor. La estación está muy lejos de la “glamurosidad” de los centros de transporte de Budapest. Y nos dan la opción si queremos de comprar el billete en el propio autobús. La mala fortuna nos impidió coger el autobús, pues justo cuando llegamos, partía. Así que tuvimos que estar esperando casi una hora hasta que llegara el siguiente (normalmente sale uno cada hora a las y 40). Mientras tanto entramos a tomar algo en uno de los bares que hay alrededor de la misma. No sabemos si fue pura casualidad, pero en el que entramos no sabían absolutamente nada de inglés y nos costó bastante hacernos entender para pedir unos simples refrescos. Pero como siempre las señas y la paciencia surtieron efecto. Cuando pasó el tiempo, el autobús número 880 de Volanbusz aparecía.

Cómo llegar de Esztergom a Szentendre:

  • Autobús Volanbusz número 880 desde la estación de Simor János.
  • Precio billete (2017): 930 Ft, (uno 3 euros).
  • Consultar Horarios: Volanbusz Timetable.

El tiempo que empleamos en visitar Esztergom, sin parar a comer, fue de aproximadamente unas 2 horas y media. Evidentemente si prescindimos de cruzar la frontera entre Hungría y Eslovaquia, podemos ahorrarnos bastante tiempo, pero aunque sea por las vistas, merece la pena. En cuanto a la visita en general a Esztergom, sin lugar a dudas que la declaro como una escapada imprescindible desde Budapest si contamos con días suficientes para al menos dedicar uno por esta zona del país.

Y así pusimos rumbo a Szentendre. El día había estado estupendo, pero ya cuando íbamos a montar en el autobús comenzamos a notar que se comenzaba a nublar. Fue tal el cambio radical de temperatura que, durante el trayecto de aproximadamente hora y media, hasta nos cayó una brutal nevada que puso pronto blanca toda la carretera y alrededores. La verdad que el paisaje en este camino es muy entretenido. Eso sí, al tratarse de un autobús urbano, como no andemos listos, nos puede tocar hacer todo el trayecto de pie, pero al montarnos en la parada de Esztergom de la estación, no debería haber problemas para sentarnos. Desde el autobús además pudimos ver la Fortaleza de Visegrád entre la nevada. Pero eran ya las 4 de la tarde y comenzaba a anochecer, por lo que no era viable la parada.

Y muertos de hambre llegamos hasta la bella localidad de Szentendre. Son muchos los viajeros que solo visitan este municipio y no llegan a visitar otros municipios más al norte. De hecho es una visita muy cómoda desde Budapest, conectada directamente con tren o autobús en apenas media hora. El motivo es que se trata de un pequeño pueblo a orillas del Danubio tremendamente turístico. Su nombre en castellano sería San Andrés, desde luego mucho más sencillo de pronunciar para los hispanohablantes. Su mayor valedor son sus artísticas calles de cuento y sus vistas hacia el Danubio. Además cuenta con restos arqueológicos, varias iglesias ortodoxas y varios museos, entre los que destaca el mayor museo al aire libre de toda Hungría. Otra de sus singularidades es que hasta el siglo XIX fue habitado en su mayoría por serbios, por lo que el patrimonio arquitectónico que encontramos es muy diferente al que podemos encontrar en otros municipios húngaros. Szentendre se ramifica en decenas de callejuelas desde Fotér, la plaza central que data del siglo XVIII. Aquí se encuentra la icónita Cruz del Mercader, del mismo siglo y levantada por los propios comerciantes serbios.

Como iba siendo más hora de merendar que de comer, y nosotros no habíamos hecho aún ni una cosa ni otra, caminamos antes de que anocheciera hacia la colina del Castillo para disfrutar de las vistas desde el Mirador Angryal y disfrutar del bajo perfil de sus casas y de un Danubio que comenzaba a diluirse en la más absoluta oscuridad. Y descendimos posteriormente hasta la vía de Duna korzó donde nos resguardamos del fresco ambiente en uno de los restaurantes con vistas al Danubio que allí encontramos. Y como en cada viaje no nos vamos de un país sin probar una pizza, aquí no podía ser menos. Y efectivamente, soy uno de esos insensatos que le gusta la pizza con piña y encima después de llevar desde por la mañana solo picoteando algunos dulces y snacks, estas pizzas sentaron de maravilla. Además disfrutamos de wifi gratuito, unas vistas fabulosas y al módico precio de 3.500 Ft. comimos ambos.

Iglesia Blagovestanska en Szentendre
Calles típicas de Szentendre
Mirador Angryal en Szentendre
Atardecer en el Danubio en Szentendre

Cómo ya era tarde, simplemente caminamos por sus calles el resto de la tarde. Disfrutamos de las numerosas tiendas de artesanía que hay disponibles, así como de dos de los templos religiosos más destacados del lugar, la iglesia católica de San Juan y la Basílica de Belgrado. En esta última nuevamente el pasado serbio se hace palpable, pues fue levantada por ellos en el siglo XVIII y de hecho junto a ella se puede visitar una colección de Arte eclesiástico serbio. Son muchos los museos de Szentendre como iniciaba que podemos visitar entre ellos cabe destacar:

    • Hungarian Open Air Museum (Szabadteri Neprajzi Muzeum): se encuentra a unos 4 kilómetros del núcleo urbano. Es posible llegar en autobús (Sztaravodai ut) o incluso en taxi. La representación nos muestra una aldea húngara y como es la vida en el mundo rural.
    • Museo de Margit Kovács: que se encuentra en el número 1 de la calle Vastagh György). Está dedicado al trabajo de la cerámica.
    • Museo de Ferenczy Károly: en la calle Bodgnay número 7. Aquí se encuentra una muestra del prestigioso artista húngaro.
    • Museo del Mazapán: en la calle Dumtsa Jeno  número 12. Un museo ideal para los más golosos de la casa. Aquí encontramos recreaciones de numerosos edificios en mazapán, auténticas obras de arte.

La verdad que aunque no pudimos disfrutar de ninguno de sus museos, solo por dar un paseo por las calles de Szentendre estuvo más que amortizada la visita. Encima, al ser navidad, nada más caer el Sol todas las luces y adornos estaban iluminados y la ambientación era fabulosa. Según hemos podido comprobar es un destino que en verano se pone hasta la bandera de turistas. Sin embargo en pleno enero y a las 7 de la tarde, prácticamente estábamos solos caminando por allí. Apenas se encontraban algunas tiendas y puestos callejeros abiertos.

Una pizza con fabulosas vistas al Danubio en Szentendre
Plaza Central en Navidad, Szentendre
Postal típica de las calles de Szentendre

Y a partir de aquí solo nos quedaba coger otra vez un tren y regresar a Budapest. Nuevamente desde aquí en primavera y verano, cuando el servicio de cruceros está activo, hubiera sido totalmente recomendable coger uno de esos barcos y volver navegando por el Danubio. Pero en esta época no es posible, así que la opción más cómoda, económica y rápida era tomar un tren regional. Ya sea para volver, como para llegar a Szentendre, tenemos que conocer los siguientes consejos:

Visitar Szentendre desde/hasta Budapest:

    • La estación de tren/autobús de Szentendre se encuentra al sur del casco histórico. Entre los números 5 y 7 de la calle Dózsa Györg. Los trenes y autobuses paran y llegan a este punto donde además terminan las vías. Aquí también se pueden coger taxis y hay algunos pequeños supermercados.
    • La estación que conecta con Szentendre sale desde la plaza Batthyány (Línea roja de Metro). El trayecto dura aproximadamente unos 35minutos (H5 – HÉV).
    • En Szentendre si tenemos la Budapest Card activa solo debemos comprar una extensión de billete que cubra la distancia desde Békásmegyer, el límite urbano de Budapest. Se puede adquirir en las máquinas expendedoras. Si nos hacemos mucho lío, se lo podemos comprar al revisor. Importante llevar monedas húngaras, pues no acepta pagos con tarjeta.
      • En tren el precio normal del billete son 350 Ft. + la extensión. Mientras que si solo pagamos la extensión serán 500 Ft. por tener algún abono diario para Budapest (año 2017).
    • Los autobuses salen y llegan desde la estación del puente de Árpad (línea azul de metro).
      • En autobús la línea 893 de Volanbusz cubre en aproximadamente 50 minutos esta distancia. El precio es de 490 Ft.
    • El Barco se puede tomar en la plaza Vigádó en el embarcadero que allí encontramos en Budapest. En Szentendre los embarcaderos no tienen pérdida.
    • Muchas personas cubren este trayecto incluso en bicicleta aprovechando el carril bici de la carretera 11 que discurre paralela al Danubio.

Y finalmente después de una jornada de lo más intensa regresamos a Budapest. Igual que Esztergom, la visita a Szentendre nos encantó. Aunque seguramente le hubiéramos dedicado más tiempo del que nos permitieron las horas de luz. Especialmente nos hubiera gustado conocer su museo al aire libre, aunque al estar cerca de Budapest seguro que es una visita que repetiríamos en un futuro viaje a Hungría. Como comentaba al inicio de la entrada, la capital húngara tiene a tiro de piedra multitud de lugares interesantes que visitar a apenas una hora de tren. Pero aunque ya era tarde, la noche era joven. Pues aprovechando la cercanía de nuestro hotel con la calle Kazinczy, ese mismo día aprovecharíamos para conocer algunos de sus bares ruina, toda una institución en Budapest. Y en concreto uno de ellos nos serviría para presentaros una nueva edición de nuestra sección de Gastro Viajes, el Szimpla Kert. Pero eso ya será historia de una próxima entrada que publicaremos en breve.

José Carlos DS

José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

Sígueme en Twitter: @josecarlosds o dale a me gusta en nuestra fanpage de Facebook para estar informado: La Próxima Parada.

2 comentarios

  • responder Carmen ,

    Hacer una escapada fuera de Budapest, teniendo en cuenta los días que fuimos, fue todo un acierto. Ojalá hubiéramos podido llegar antes a Szentendre, pues me encantó andar por sus calles llenas de encanto, pero el tiempo no perdona, mucho menos cuando se disfruta 🙂

    • José Carlos DS ,

      A Szentendre seguro que de haber llegado antes, le hubiéramos dedicado aún más tiempo. Una villa de lo más pintoresca y repleta de rincones con mucho encanto 🙂

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