Jardines de Tivoli, Copenhague – Día 2 (Fin de año)

Uno de los principales motivos por los que nos gusta tanto viajar, es para vivir experiencias nuevas. Momentos que marcan y se quedan guardados en nuestra memoria. Es por ello que, cada vez que disponemos de tiempo para viajar en fin de año, intentamos que esa noche tan especial lo sea aún más con la elección perfecta del lugar para celebrarlo. En esta ocasión, estando en Copenhague, nada nos apetecía más que hacerlo con una visita a los Jardines de Tivoli. La capital danesa tiene multitud de encantos, pero posiblemente esta atracción turística en pleno centro de la ciudad fuera el motivo más determinante para que nos animáramos a viajar a Copenhague en esas fechas.

Después de una estupenda jornada de 31 de diciembre con una mañana bien aprovechada, como pudisteis leer en la entrada anterior, tocaba rematar la jornada en el Tivoli de Copenhague. Nos encantan los parques temáticos como muchos sabréis, así que nos parecía un lugar fabuloso para pasar la nochevieja en Copenhague. Considerado como uno de los parques más antiguos del mundo, fue inaugurado el 15 de agosto de 1843. Su longevidad curiosamente no lo convierte en el parque de atracciones más veterano del país, pues su vecino, Bakken Amusement Park, fue abierto varios cientos de años atrás, una pena que en invierno no abra, seguramente le hubiéramos hecho una visita también.

Entrada Principal Jardines de Tivoli
Entrada Principal Jardines de Tivoli

Para visitar los Jardines de Tivoli lo tenemos francamente fácil, pues se encuentra en pleno centro de la ciudad y muchas de sus atracciones se ven incluso desde fuera del recinto. Fue su fundador, Georg Carstensen, a mediados del siglo XIV quien convenció al rey Cristián VII de Dinamarca que sopesara que sería un lugar ideal para que la gente se divirtiese y así no pensaran tanto en la política. En aquellos tiempos el parque no se encontraba ni mucho menos tan céntrico, pero con el crecimiento de la ciudad se ha quedado en un enclave tan estratégico como para tener el Ayuntamiento de la ciudad o la estación central Københavns Hovedbanegård en sus alrededores. La información básica para visitar Tivoli en Copenhague es la siguiente:

  • Dirección: Vesterbrogade 3, 1630, København V.
  • Cómo llegar: Estación central de Copenhague.
  • Horario: 11 de la mañana a 11 de la noche. Viernes y sábados hasta las 00:00 horas. Horario especial de apertura en verano, Halloween y Navidad.
  • Precio entrada: Entre 100 DKK & 110 DKK (año 2016) dependiendo de la fecha. Billete multi viajes: 220 DKK.
  • Precio con descuento: Entrada gratuita con Copenhaguen Card (sin atracciones).
  • Más información: Tivoli Gardens.

El encanto de Tivoli se comienza a disfrutar desde que accedemos por su entrada principal, la cual se mantiene invariable desde su construcción. Un nombre que bebe de la ciudad italiana donde se encuentra la villa Adriana, con sus bellos jardines del Renacimiento. Una de esas escapadas interesantes que se pueden hacer desde Roma. Hoy en día es la atracción turística que más visitas recibe de toda Dinamarca, especialmente por los propios daneses, mientras que en cuanto a extranjeros, la vecina Suecia aporta un buen número de visitantes. En nuestra visita al parque temático pudimos comprobar que el ambiente multicultural es más que patente. Pese a su céntrico enclave, una vez nos encontramos dentro, es como estar en otro mundo, especialmente al caer la noche, cuando la inversión en el ambiente de fantasía se hace mucho más notable.

Árbol de Navidad Jardines de Tivoli
Árbol de Navidad Jardines de Tivoli
Mercadillo Navideño Tivoli, Copenhague
Mercadillo Navideño Tivoli, Copenhague

Desde el momento en que entramos por el acceso desde Vesterbrogade nos sumergimos en la mitología nórdica, incluyendo el Castillo de Valhalla, los que hayan seguido “Los caballeros del Zodiaco” (Saint Seiya) seguro que les suena, a la vez que descubrimos los cuentos de Hans Christian Andersen en muchas de sus atracciones. Existen dos temporadas en este parque, entre abril y septiembre considerada como de verano, mientras que la segunda se ubica a finales de octubre y hasta enero en plena Navidad.  La ventaja de venir en invierno es que la tematización es increíble, existen aperturas especiales tanto para Halloween como en fin de año, con horarios ampliados mucho más prolongados de lo que suele ser habitual por esas fechas. Nosotros contábamos con un pase denominado “Unlimited Ride Ticket” que, además del acceso, nos permitía montarnos todas las veces que quisiéramos en las atracciones, aunque, como se cita en la información básica, existe un “Admission Ticket” más económico que nos permite simplemente pasear por Tivoli y, si lo queremos, comprar billetes sueltos para acceder a atracciones puntuales. En la puerta de acceso enseñamos nuestra entrada, pasamos unos tornos y una vez dentro existen unas máquinas en las que pasaremos esos tickets y nos generarán unas pulseras que deberemos enseñar cada vez que nos queramos montar en algo.

Restaurante Nimb en Tivoli, Copenhague
Restaurante Nimb en Tivoli, Copenhague

Lo primero que encontramos en los jardines de Tivoli es un bello jardín adornado con miles de luces en el que en aquella época se encuentra un bello mercadillo navideño. Si bien en el resto de Copenhague la navidad prácticamente había volado de sus calles, incluyendo los mercados de navidad, aquí se conserva y mima hasta pasado el fin de año. Decenas de puestecitos con manzanas de caramelo, piruletas y productos que harán las delicias de los más golosos. Pronto descubriremos uno de edificios más fotografiados de todo el parque, el perteneciente al restaurante Nimb, con una singular estructura en forma de palacio árabe. Ciertamente es una chulada de edificio, especialmente por la noche luce de maravilla y en cierta manera me dio la impresión de estar frente al Taj Mahal una vez más, aunque salvando las lógicas diferencias, especialmente de tamaño.

Ayuntamiento Copenhague desde Tivoli
Ayuntamiento Copenhague desde Tivoli

A partir de este punto ramifican multitud de caminos que nos llevarán a varias localizaciones con diferentes temáticas, como la inspirada en China con una singular pagoda que se refleja vistosamente en el bello lago que tiene delante y en el que además podemos disfrutar de una divertida atracción navegando con barcas. Es posiblemente la zona que más me gustó del parque, además de ser el punto en el que encontramos las atracciones más fuertes. Y es que aunque Tivoli es un parque con muchos años a sus espaldas, evidentemente ha sabido compaginar el sabor añejo que tanto nos gustó con algunas atracciones modernas. La verdad que, al estar tantas horas por el parque, nos dio tiempo a montarnos en muchas de ellas, incluso a repetir. Las colas pese a ser un día festivo eran bastante asequibles, no tardando en ninguna más de 15 minutos para montarnos. Un tema a tener en cuenta es que salvo que tengáis la pulsera que nos permite acceso ilimitado, tenemos que fijarnos en cada atracción los tickets que son necesarios antes de montarnos, pues si hacemos cola y al llegar no tenemos los pertinentes boletos, pues la habremos hecho para nada. En la aproximada treintena de atracciones que hay disponibles, existen información de la altura o edad mínima para su acceso, si son atracciones que necesitan la compañía de un adulto o si son de las consideradas fuertes para el corazón por su trazado o funcionamiento. Además de los tickets que son necesarios para acceder en caso de no tener el multi viajes, que van desde 1 a 4. Sin duda en cuanto estemos interesados en montarnos en 3 o 4 atracciones ya nos saldrá a cuenta disponer de la pulserita. Igualmente es un parque que bien merece una visita, incluso aunque sea solo con la intención de dar un paseo.

Es posible dejar nuestras pertenencias en cajoneras antes de montarnos, aunque también existen taquillas previo pago por si queremos dejar algún bolso por un tiempo, se encuentran bien señalizadas y normalmente junto a los baños se encuentran varias.  Las máquinas de consigna cuentan con los siguientes idiomas: danés, inglés, alemán, sueco, noruego y francés. Además los baños y accesos están adaptados para personas con movilidad reducida.

Montañas rusas, lanzadera, norias y multitud de carruseles y atracciones para niños y mayores pueblan el parque. Además de gran cantidad de actividades de entretenimiento, como teatros, espectáculos y los más conocidos shows de pantomimas con mimos. Durante los fines de semana Tivoli cuenta con su propia Guardia Real, pero en esta ocasión formada por niños de hasta 16 años que desfilan por sus calles. De entre toda la oferta disponible me quedo con “The Dragon” una divertida montaña rusa con varias inmersiones, con su fabulosa noria desde la que disfrutar de las vistas de la ciudad y con el paseo sobre raíles en una atracción que nos llevará por las historias del escritor Andersen, visita totalmente imprescindible si visitamos Tivoli con niños. Ciertamente cada una de sus zonas cuenta con un encanto especial y, para evitar el frío invierno, en muchas partes contamos con pequeños braseros en los que calentarnos un poco, aunque afortunadamente disfrutamos de un fin de año en Tivoli con unas temperaturas bastante agradables.

Atracciones Tivoli de Copenhague
Atracciones Tivoli de Copenhague
Barrio Chino en Tivoli de Copenhague
Barrio Chino en Tivoli de Copenhague
Show de Luces en Tivoli
Show de Luces en Tivoli

La oferta gastronómica es muy amplia, existe una variedad de restaurantes bastante importante, así como de puestos de comida rápida. Los horarios en ese día para cenar eran más amplios, pero lo normal es que a partir de las 8 la mayoría ya solo sirvan platos fríos en los restaurantes. Por lo que si queréis cenar en alguno, lo mejor es quitarse el chip de la Europa mediterránea y pensar que por esos lares no son tan relajados para cenar. Los precios van en función de lo que queramos pagar, a partir de los 100 DKK (13 euros aproximadamente) y de ahí en adelante. Si sois de presupuestos ajustados, como es nuestro caso, lo mejor será optar por algún puesto de comida rápida. Por cierto, en el precio incluyen un impuesto por los envases de plástico retornables, en este caso los vasos de las bebidas los podemos meter en unas máquinas y en función del tamaño nos devolverán unas coronas, algo que se ve en muchos otros países. Una apuesta fabulosa para concienciarse por el medio ambiente, y no se deje la basura por allí tirada. De hecho no era raro ver a mucha gente recogiendo algunos vasos del suelo para llevarlos a las máquinas. Venga va, lo reconocemos, nosotros también lo hicimos en alguna ocasión, pero solo pensando en el reciclaje ¿vale? 😀

Fuegos Artificiales en Tivoli
Fuegos Artificiales en Tivoli

A ciertas horas de la noche se realizan espectáculos de luces en el lago principal de los jardines. Además de espectáculo de fuegos artificiales, que en el caso del 31 de diciembre fue alrededor de las 10 de la noche. Previo a ese espectáculo de luz y sonido las calles del barrio chino se cierran, así como sus restaurantes, pero una vez finalizado se vuelve a reactivar toda la actividad. Si el show es una pasada, más aún lo será el que nos dará entrada en el nuevo año. Las campanadas de la Torre del Ayuntamiento nos dieron el pistoletazo de salida unos segundos antes de marcar las 12 de la noche. En este punto mucha gente sale del parque para vivir la experiencia en la propia plaza, nosotros nos colocamos en el lago junto a la pagoda y desde allí tomamos las uvas fieles a nuestra tradición española y disfrutamos de la nueva ronda de fuegos artificiales que fue espectacular.  Cada vez que escribo sobre una noche de fin de año, suelo decir que ha sido increíble, pues así lo hemos sentido, pero Copenhague dejó el listón muy alto. Estuvimos en una zona del parque tremendamente cómodos, ya con menos gente de la que había horas antes y en un marco encantador en el que las imágenes y vídeos se quedan cortos para lo especial del momento. Sin ninguna duda fue la mejor elección posible y totalmente recomendable pasar el cambio de año en los Jardines de Tivoli en Copenhague. En aquella noche la torre del ayuntamiento se presentaba increíble con todos esos colores y luces a su alrededor, dando una vez más la impresión de que estábamos rememorando nuestro fin de año en Londres de 2009.

Noche Fin de Año Tivoli
Noche Fin de Año Tivoli

Y con este momento para el recuerdo, dejamos los Jardines de Tivoli, una visita que siempre quedará marcada entre todos esos viajes navideños que hemos realizado. Al salir nos encontramos las calles abarrotadas, la gente alegre festejaba la llegada de 2016 y no parecía que se fueran a ir muy pronto a la cama. Al llegar al hotel aún se podía ver desde la ventana fuegos artificiales por distintos barrios de Copenhague, algo que se venía haciendo desde horas antes. Cada vez me sorprende más lo que gusta por el norte de Europa la pólvora y mira que precisamente en España le sacamos buen partido, pero cada año que descubrimos una nueva ciudad europea, me quedo atónito de hasta el nivel que llegan y la locura generalizada. Especialmente sorprendente en una ciudad como Copenhague, con un ambiente tan relajado.

Con el sonido de los últimos fuegos de la noche, nos fuimos a la cama. Habíamos comenzado un nuevo año y una vez más como nos gusta, viajando. En el siguiente día no madrugaríamos tanto, pero eso no quiere decir que nos lo tomáramos de descanso. Tocaría hacer algunas visitas a los alrededores de la ciudad, Roskilde y un poco más tarde la Sirenita nos estaban esperando.

Índice del viaje Copenhague Fin de año 2015

José Carlos DS

José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

Sígueme en Twitter: @josecarlosds o dale a me gusta en nuestra fanpage de Facebook para estar informado: La Próxima Parada.

6 comentarios

  • responder Carmen ,

    Fue un fin de año sencillamente espectacular. La ambientación de Tivoli superó todas mis expectativas, las luces, la decoración, las fuentes y edificaciones… todo consigue que te sientas trasportado a un mundo casi mágico, una auténtica maravilla. Los fuegos artificiales fueron la guinda del pastel. Si tenéis la oportunidad de viajar a Copenhague por estas fechas, yo os aconsejaría que ni dudéis en pasar la noche del 31 en este parque de atracciones.

    • José Carlos DS ,

      Me da la impresión que le vamos a coger gusto a eso de vivir el cambio de año en parques de atracciones, a ver si repetimos pronto 😀

    • responder Mari Carmen ,

      Sí que tuvistéis un fin de año espectacular!!! Se ve muy chulo el parque con sus luces y sus fuegos artificiales!

      • José Carlos DS ,

        Es un parque que sin duda hay que visitarlo al caer la noche, tiene un encanto especial y en navidad aún más.

      • responder Sandra Escobadia ,

        No digo que no sea bonito ni una gran experiencia, pero yo de veros taaaan abrigados ya me lo pienso……. 😛

        • José Carlos DS ,

          Pues no te creas Sandra, hacía frío, pero no tanto como el habitual por esas fechas 😛

        Dejar un comentario

        Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

        Uso de cookies

        Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

        ACEPTAR
        Aviso de cookies