Día 10 – Osaka (6 Abril)

Este día comenzaba con una triste despedida, después de 7 días con nosotros la Japan Rail Pass había cumplido con su semana de convenio y desde ese momento nos comenzarían a doler los yenes que fuéramos soltando en los transportes. Por fortuna durante esos días la habíamos amortizado de sobra haciendo los desplazamientos más costosos, para que durante los días restantes no tocara rascarse el bolsillo demasiado.

Hasta este día apenas habíamos paseado brevemente por Osaka, pero sin entrar demasiado en profundidad, por lo que en este primer día post JRP nos decidimos a ver los puntos más importantes que nos quedaban pendientes de la ciudad en la que nos estábamos alojando desde hace unas cuantas noches.

La primera visita fue al acuario de Osaka, para ello realizamos la siguiente conexión:

 Para llegar la mejor forma de hacerlo es en metro, una vez estamos en la estación de Osakako hay indicaciones para llegar al acuario, aunque una vez salimos se ve bastante bien, especialmente la noria que hay próxima y un moderno puente que sobrevuela la ciudad.

Acuario de Osaka

La zona de Tempozan donde se encuentra Kaiyuukan (acuario de Osaka) nos hace recordar que estamos en una ciudad portuaria. Es un distrito moderno en el que podemos aprovechar para visitar un centro comercial próximo y si no nos vale con visitar su acuario, también nos podemos pasar por el Museo Suntory con su vistosa arquitectura basada en vidrio y acero, se trata de una galería de arte moderno principalmente, aunque suele contar con exposiciones de todo tipo, cuando nosotros estuvimos había una de faraones, aunque no llegamos a entrar y simplemente paseamos por alrededor, el precio es de 1.000 yenes y cuenta con una gran sala de cine IMAX.

Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)

El acuario de Osaka es conocido por ser el que tiene el mayor tanque acuático del mundo y cuenta con más de 470 especies distintas, aunque su principal reclamo son los tiburones ballena, a la entrada nos hacen una foto con una recreación suya para que comencemos a estar en el ambiente. El precio es caro, nada menos que 2.000 yenes y después de haberlo visto por dentro, tengo que decir que es una visita entretenida, pero prescindible en un presupuesto ajustado, de hecho sin irnos tan lejos, en España podemos disfrutar de acuarios mejores, como por ejemplo el Oceanográfico de Valencia, mucho más moderno y tematizado, mientras que el de Osaka se nota que las más de 2 décadas a sus espaldas han dejado mella y que necesita una reforma, especialmente en algunas de sus peceras, que se presentan muy artificiales, dejando a un lado que estamos en un lugar de exhibición.

Las distintas salas están orientadas a mostrar algunas especies marinas habituales en el Océano Pacífico, especialmente en las áreas volcánicas conocidas como “Cinturón de Fuego”. La primera parte es un clásico túnel en el que por encima de nosotros nadan a su antojo los peces, desde pequeños vertebrados acuáticos a grandes tiburones. De ahí salimos a un área boscosa que recibe los rayos del sol, para después sumergirnos poco a poco en las profundidades marinas, rodeando el tanque principal que cuenta con nada menos que 11.000 toneladas de agua.

Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Pingüinos Acuario de Osaka
Pingüinos Acuario de Osaka
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)

Uno de los puntos fuertes el acuario, es que se comienza en la planta superior y vamos descendiendo, por lo que la capacidad de inmersión en el entorno es bastante buena, aunque como digo hay peceras que están un tanto abandonadas o se notan demasiado las estructuras de acero. Pero si sois amantes de los encantadores pingüinos y delfines, seguro que será un gran reclamo, especialmente si vamos con niños pequeños, será una visita que les gustará mucho. Si contamos con una Nintendo DS podemos recibir información en algunos puntos en nuestra propia consola portátil  gracias a un novedoso sistema de conectividad, aunque en riguroso japonés. Si somos amantes de los sellos de tampón de toda la vida, lo pasaremos realmente bien encontrando las distintas mesas que hay repartidas por el acuario, donde podemos estampar sellos con los algunos de los peces que podemos encontrar durante la visita, por lo que si lleváis una libretita, seguro que le sacáis mucho partido coleccionándolos 😀

Si queréis ver un resumen de lo que ofrece el acuario, os animo a pinchar en el vídeo de más arriba, ahí podéis ver brevemente todo lo que contiene en sus distintos niveles. Como curiosidad, una de sus salas está dedicada a Egipto, por lo que podemos ver algunas singularidad del país de las pirámides, especialmente del río que lo atraviesa de norte a sur, el Nilo. Incluso podemos tener la oportunidad de tocar arena del mismo desierto, nosotros aún no hemos estado en Egipto, así que por algo se empieza 🙂

Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Kaiyuukan (Acuario de Osaka)
Cangrejos Acuario de Osaka
Cangrejos Acuario de Osaka

La vista con calma se realiza en una hora y media, una vez terminada, nos refugiamos durante unos minutos en un centro comercial que se encuentra justo en frente, donde hay multitud de tiendas, algunas de ellas bastante frikis, osea que estuvimos un rato entretenidos hasta que dejó de llover, el día se mantenía en una dura lucha entre la salida del sol y unas nubes que querían descargar con fuerza sobre la ciudad.

Cuando vimos que ya había dejado de caer agua, salimos y nos encontramos con la gran noria gigante que se encuentra en Tempozan, es una de las norias más grande del mundo y desde arriba se puede disfrutar de unas estupendas vistas de la bahía e incluso de Kobe, como el día estaba un tanto nublado decidimos no pagar los 700 yenes que cuesta subirse y simplemente la contemplamos desde abajo, para poco después seguir nuestra ruta del día.

Noria Tempozan en Osaka
Noria Tempozan en Osaka

La siguiente parada nos llevaría a visitar el Castillo de Osaka, para ello tomamos la siguiente conexión:

Lo mejor para hacer este trayecto es usar primero el metro hasta una de mis estaciones favoritas Bentencho, no por nada destacable, sino porque me encantaba escuchar ese nombre en japonés, la forma de pronunciarlo es muy rimbombante y siempre me reía al escucharlo, que le vamos a hacer, uno que está un poco con la cabeza perdida… Y luego desde ahí coger el tren de cercanías en la Osaka Loop Line hasta Osakajokoen, que nos deja en la entrada trasera del castillo.

Cuando llegamos a las inmediaciones del castillo de Osaka, nos encontramos con que la primavera en Japón nos estaba recibiendo engalanada como nunca antes. Un manto de flores blancas con tímidos toques rosados cubría cada palmo del parque que rodea Ōsaka-jō. Si ya en días anteriores habíamos disfrutado de la flor del cerezo, especialmente durante la primera visita a Kyoto, aquel día pudimos comprobar la belleza de este fenómeno natural, en su máximo esplendor.

Flores Hanami en Osaka
Flores Hanami en Osaka
Hanami en Osaka
Hanami en Osaka

¿Que es el hanami?

Para los japoneses el acontecimiento del florecimiento de la flor del cerezo es toda una tradición, el hanami representa el homenaje de la belleza de las flores y es por ello, que cuando en primavera se produce esta situación, salen corriendo hacía los parques para contemplar el sakura, como se llama la flor del cerezo. Si ya conocemos la fama de los nipones por la fotografía y que allá donde van, caminan cargando sus pesados equipos fotográficos para plasmar todo lo que ven, durante el hanami es increíble ver la cantidad de gente que se agolpa alrededor de los árboles para hacer fotos a cada palmo. Muchos de ellos pasan el día haciendo picnic en los parques y uno de los puntos más tradicionales del hanami es precisamente este parque del Castillo de Osaka, creo que las imágenes hablan por sí solas del lugar y especialmente el momento en que lo visitamos.

Hanami en Osaka
Hanami en Osaka
Hanami en Osaka
Hanami en Osaka
Pajarillos Castillo de Osaka
Pajarillos Castillo de Osaka

Una vez nos contagiamos suficientemente de ese ambiente tan festivo que brindan los parques japoneses durante el hanami, cruzamos el enorme foso de agua que separa el parque de los muros que dan acceso al castillo y nos encaminamos a conocer otra fortaleza más de Japón, en esta ocasión un numeroso grupo de cuervos nos vigilaban desde la lejanía, seguramente divisando nuestros jugosos bocadillos, los cuales nos sirvieron de almuerzo aquel día. La tregua que nos había dado la lluvia se cortó cuando nos aproximábamos al castillo, pero por suerte era una lluvia ligera y con los paraguas que llevábamos era más que suficiente para no frenar nuestra marcha.

Cuervo en Castillo de Osaka
Cuervo en Castillo de Osaka
Castillo de Osaka
Castillo de Osaka

Castillo de Osaka

El castillo de Osaka fue construido durante del S. XVI como uno de los símbolos de poder del shogunato Tokugawa que luchaba por la unificación del país, se dice que 100 mil hombre trabajaron intensamente durante 3 años para construir el castillo más impresionante e inexpugnable hasta la fecha. Durante los siguientes siglos fue destruido y reconstruido en varias ocasiones durante los numerosos conflictos bélicos que se mantuvieron en la zona, especialmente en la restauración de Meiji.  En la actualidad la versión del castillo data de 1931 y hace apenas 15 años, en 1997  fue sometido a un lavado de cara espectacular para rejuvenecer su envejecida fachada, hoy en día luce de una forma espectacular, aunque evidentemente no deja de ser un castillo restaurado y no cuenta con el atractivo de ser el diseño original, como es el caso del de Hikone que visitamos el día antes. Aunque desde luego es uno de los iconos más reconocibles del país, prueba de ello es la cantidad de curiosos que había a su alrededor.

En la explanada donde se levanta el castillo podemos encontrar una cápsula del tiempo de cuando se realizó la EXPO en Osaka durante 1970. En nuestro caso decidimos no pagar los 600 yenes que cuesta verlo por dentro, su interior deja bastante que desear, pues con la restauración todo es moderno y no tiene el mayor interés, más que ver un museo con datos informativos o contemplar las vistas de Osaka, que en aquel día con el cielo plomizo no serían demasiado destacadas. Para nuestro gusto era mucho mejor ahorrarse el dinero y contemplarlo desde fuera, la mejor forma es rodearlo desde el exterior del amurallado, así disfrutaremos de todas sus caras en una inmejorable perspectiva.

Castillo de Osaka
Castillo de Osaka

Después de pasar un rato de lo más agradable alrededor del castillo, no teníamos muchas ganas de coger nuevamente el transporte y nos apetecía caminar tranquilamente hacia el barrio de Dotonbori, para eso seguimos el camino que tenéis más abajo, de algo más de 6 kilómetros:


Ver mapa más grande

Recorrimos la ribera de uno de los afluentes del río Yodo que desembocan en la bahía de Osaka, hasta Yodoyabashi, desde ahí simplemente tomamos hacia el sur la avenida de Mido-suji. Toda esta zona es muy moderna,  llena de grandes edificios con oficinas y mucha gente trajeada. A ambos lados de la vía hay árboles y cada cierto tiempo encontramos esculturas, como si fuera un museo en la calle.

Es un camino largo, por lo que cuando ya llevábamos un buen rato caminando, por miedo a habernos pasado de zona y estábamos mirando nuestro mapa, una amable chica japonesa se nos acercó para ayudarnos, le dijimos que queríamos visitar antes de Dotonbori, el barrio de Amerika-Mura, no le sonaba en exceso ese nombre, por lo que cogió su móvil táctil y rápidamente usando google maps nos enseñó la ruta, en mi caso lo que más me impresionó fue el uso del 4G con el que ya funcionan los terminales allí en Japón, algo que aquí aún anda en pruebas y cuya velocidad es superior a cualquier conexión que tengamos en casa, me quedé con la boca abierta 🙂

Chūō-ku, Osaka
Chūō-ku, Osaka

Por el camino también nos encontramos una Apple Store de 2 plantas, con wifi gratis, por lo que ya sabéis, si estáis por allí cerca es un buen punto para aprovechar la conexión, que pese a lo que se podría pensar por lo moderno del país, no es tan habitual encontrarse redes abiertas, por lo que hay que aprovechar las pocas que se encuentren por el camino.

Amerika-Mura

Poco después a mano derecha según bajábamos hacia el sur de la avenida, nos encontramos con Amerika-Mura, destacado encima de unos edificios una Estatua de la Libertad de dudoso gusto. En la Lonely Planet lo venden como un barrio al estilo americano en el que pasean los jóvenes nipones imitando la moda y costumbres de USA, pero para mi gusto es un barrio totalmente en decadencia, donde apenas hay unos cuantos restaurantes y en cuyas calles apenas pasea nadie. Esta visita hubiera sido totalmente en vano, si no fuera porque sin querer nos topamos con una sucursal de Mandarake, al estilo de las que pudimos visitar en Tokyo.

La tienda de comics y productos de manga y anime estaba francamente bien, con 2 plantas bastante amplias, había cosas muy curiosas y como era de esperar mangas de todos los géneros posibles. En la planta de arriba había una zona bastante interesante con videojuegos retro, por lo que para los que les gusten este tipo de productos, anotarla en rojo, lo mejor es que está a apenas 5 minutos andando de Dotonbori.

Mandarake en Amerika-mura Osaka
Mandarake en Amerika-mura Osaka
Cosplay Mandarake en Amerika-mura Osaka
Cosplay Mandarake en Amerika-mura Osaka

Terminado nuestro breve paso por Amerika-Mura nos fuimos directamente al área comercial de Shinsaibashi al norte de Dotonbori. Esta galería techada una vez cae la noche es un auténtico espectáculo, luces y multitud de tiendas nos rodean, en las que el trasiego de viandantes es ininterrumpido. Extremendamente divertido entrar en las tiendas y ver lo trabajados que están sus escaparates para que nos llamen la atención y acabemos dentro, ya sea simplemente para mirar o para comprar, los que se dejen llevar por la fiebre del gasto. No faltan las tiendas en el que los maniquís de chicas visten recargados atuendos con vistosos colores, así como trajes de cosplay. Multitud de pachinkos nos hacen vibrar con sus sonidos martilleantes y las tiendas de estilo kawaii nos harán soltar más de una sonrisita por las cosas tan monas que se pueden encontrar.

Pachinko Shinsaibashi Osaka
Pachinko Shinsaibashi Osaka

Y es que está claro que una de las pasiones de los japoneses es comprar, por lo que todo pueblo o ciudad que se precie tiene una calle peatonal como esta, en la que poder encontrar lo que se esté buscando y que se sitúan en contraposición a los centros comerciales, para mi gusto este tipo de calles tienen más alma y son más divertidas de transitar, ya que en apenas unos cuantos cientos de metros, podemos encontrar desde papelerias, tiendas de ropa, incluso para el perro, hasta un lugar donde cortarse el pelo o simplemente encontrar cosas de lo más frikis posibles y eso la verdad que nos gusta mucho 🙂

Cosplay Shinsaibashi Osaka
Cosplay Shinsaibashi Osaka
Shinsaibashi Osaka
Shinsaibashi Osaka
Tienda Shinsaibashi Osaka
Tienda Shinsaibashi Osaka
Disney Shop Shinsaibashi Osaka
Disney Shop Shinsaibashi Osaka

Después de hacer algunas compras por la zona, nos fuimos al laboratorio donde muchos dicen que se inspiró la película Blade Runner para crear su mundo, el puente de Dotonbori donde se encuentra el famoso cartel de Glico, uno de los iconos de la ciudad, junto con su castillo, el acuario o su famoso estadio de béisbol conocido como Osaka Dome, los cuales vienen representados detrás del atleta en el citado letrero luminoso. Aunque Ezaki Glico nació como el logotipo del fabricante de dulces y caramelos Glico, empresa japonesa de confitería, hoy en día es reconocido en todo el mundo y punto en el que todos los que pasean por allí quiere llevarse una instantanea delante del mismo, especialmente por la noche, cuando se encuentra iluminado y se refleja sobre el río que cruza todo el barrio.

Cartel de Glico en el puente peatonal de Dotonbori - Osaka
Cartel de Glico en el puente peatonal de Dotonbori – Osaka
Noria desde puente peatonal de Dotonbori - Osaka
Noria desde puente peatonal de Dotonbori – Osaka

Esta zona se podría comparar a un Times Square a la japonesa, todo plagado de neones, tiendas y carteles publicitarios, muchos de ellos de empresas occidentales, como la mismísima Zara. Debajo de la colorista noria que en lugar de ser redonda, es ovalada, frente al río, podemos encontrar la conocida tienda de Don Quixote, donde podemos encontrar multitud de descuentos y productos de todo tipo. Sin duda se convirtió en una de las zonas que más me gustaron de la ciudad de Osaka, especialmente por la noche, con su ambiente joven y animado.

La calle contigua que se entiende al sur del puente de Dotonbori, está repleta de tiendas nuevamente, pero lo que más destacan son sus restaurantes, los hay de todo tipo de cocinas y muchos de ellos cuentan con temáticas muy singulares, por lo que cuesta decidirse por un lugar para cenar. Entre tanto cangrejo gigante moviéndose en las fachadas, peces globo o japoneses vociferando para que entremos en sus tiendas o restaurantes, toca destacar otro icono más de la ciudad, el muñeco de Kuidaore Taro, su aspecto es como un ¿Dónde está Wally? gafotas que toca el tambor para que entremos en la tienda, en la que podemos encontrar merchandising de todo tipo sobre el personaje, también existe un fondo donde nos podemos hacer la foto tanto como Kuidaore, como con Glico, está claro que es una zona que podría ser comparable al Strip de Las Vegas por su actividad, la cantidad de luces y reclamos visuales que encontramos y sobre todo, por el estupendo ambiente imperante.

Noche Dotonbori Osaka
Noche Dotonbori Osaka
Pulpo Dotonbori Osaka
Pulpo Dotonbori Osaka
Pez Globo Dotonbori Osaka
Pez Globo Dotonbori Osaka
Maneki Neko Dotonbori Osaka
Maneki Neko Dotonbori Osaka

Eran apenas las 8 de la tarde, pero allí ya era noche más que cerrada, después de todo el día de un lado para otro, había hambre y ese sentimiento se iba acrecentando aún más a medida que íbamos viendo como los orientales ya se encontraban sentados en muchos restaurantes comiendo sus típicos platos de sopa con sus fideos de ramen, y haciendo ese inconfundible sonido al sorberlos casi sin freno, según se dice les gusta la comida caliente y los engullen de esa forma para no quemarse.

Por lo que aunque fuera pronto, decidimos pararnos a cenar allí y al final acabamos en un bonito restaurante en la segunda planta de uno de los edificios de Dotonbori, desde donde se podía ver una bonita panorámica de la calle y del pasar de la gente. Mirando la carta nos vimos seducidos por unas pizzas con jamón serrano, nos picaba la curiosidad por saber como sería en Japón una pizza así y eso fue lo que pedimos. Desde luego que fue todo un acierto, la masa era parecida a un hojaldre y el jamón se había colocado en finas lonchas por encima, el aspecto visual era estupendo y más aún el gusto, todo ello junto con bebida por 1.500 yenes para 2 personas, desde luego nada mal de precio para un sitio tan elegante y en tan buen sitio.

Comiendo en Dotonbori Osaka
Comiendo en Dotonbori Osaka
Cena en Dotonbori Osaka
Cena en Dotonbori Osaka

Con esta cena pusimos el punto y final del día en este epicentro de la diversión y el entretenimiento en el distrito de Namba. Ahora sólo quedaba volver tomando el tren hasta la estación de Tennoji, la opción más económica era la siguiente:

Una vez en casa tocaba irse a dormir y reponerse de un día muy intenso en el que cubrimos casi todo lo más destacable de Osaka, aunque en días sucesivos terminaríamos de visitarla, pero esta vez complementándola con escapadas a otras ciudades y rincones próximos a la ciudad. Ya os puedo adelantar que la próxima entrada será muy interesante, ya que nuevamente huiremos del ritmo frenético de las grandes ciudades y nos desplazaremos a un entorno natural de lo más relajante y repleto de monasterios, de esos que tanto nos gustan.

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José Carlos DS

José Carlos DS: Economista y blogger de viajes en La Próxima Parada. Ratón de ciudad, pero que le gusta la naturaleza por igual. Sus otras pasiones son el cine, los deportes y los videojuegos.

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18 comentarios

  • responder Pau ,

    Nosotros sólo estuvimos dos días en Osaka y nos quedamos con ganasde mucho más, es el contrapunto perfecto a Tokyo 😀

    • José Carlos DS ,

      Es una ciudad que merece su tiempo y viene bien para alojarse por allí, porque por la noche es muy animada y siempre hay alguna excusa para acercarse a Dotonbori 🙂

    • responder Carmen ,

      Decir que Osaka es la ciudad más consumista de Japón no es nada descabellado. Hay tiendas por todas partes y de todas clases y es raro no encontrar a alguna japonesa que no lleve bolsas de haber comprado. El ambiente se ve muy bullicioso por Dotombori, pero más alejado de dicha zona, se aprecia un ambiente más relajado aunque igualmente concurrido.
      Me encantó. A pesar de haber pasado varios días en Osaka, estoy segura que si volvemos a Japón, repetiremos, aunque eso sí, menos días XD

      • José Carlos DS ,

        Desde luego a Osaka hay que volver, especialmente por una cosa que montarán en unos años y que tenemos que visitar por narices 😀 😀

      • responder Anna (Diario viaje Kiana) ,

        Qué bonitas las imágenes en pleno Hanami… Me ha parecido muy curiosa la tienda de vestiditos a lo lolita, con la peluca y el lacito incluído, pack completo!! :))

        Saludos!!

        • José Carlos DS ,

          Vivir el hanami es algo espectacular, las cámaras echan humo. Ese tipo de tiendas que comentas son muy habituales en Japón y vamos que te encuentras a gente por la calle vestida así, por lo que tienen clientela 😀

          Saludos!

        • responder Babyboom ,

          Una de mis zonas preferidas de Osaka era Dotonbori, no sé por qué pero todos los días acabábamos allí, jejejejeje. Me acuerdo que allí probé los famosos pulpitos de Osaka y el Okonomiyaki, qué buenos recuerdos!!! A mí al contrario de lo que dicen muchos Osaka me encanta, estuvimos allí como 4 días!!! Un abrazo. 😉

          • José Carlos DS ,

            Es que Dotonbori tiene tirón para pasar por allí la noche, comer, comprar y casi todo lo que se te ocurra, nosotros como nos alojamos allí gran parte del viaje, le dimos un gran pateo.

            Un abrazo!!! 😉

          • responder Alfonso (The world thru my eyes) ,

            que buenísimos reportaje!!! … o más bien, que genial guía de Osaka.
            Por cierto, tras ver las fotos … las japonesas suelen llevar pelucas? … yo tenía la cosa de que se ponían pelos así de modernos pero al ver que los venden en tiendas como parte del vestuario….

            Un saludo y hasta pronto!

            • José Carlos DS ,

              Hay que reconocer que Japón es un país donde es muy fácil hacer fotos buenas 😀

              Las japonesas son muy coquetas y muchas les encanta de ir muy maquilladas, con extensiones y como dices con pelucas, les gusta mucho la moda, por lo que te encuentras gente vestida y preparada de formas y modos muy diferentes.

              Saludos!!

            • responder M.C. ,

              Poder presencia el Hanami y sobre todo hacer fotos debe ser una experiencia genial!!
              Así que probasteis una pizza con jamón para cenar! A veces, cuando estás tan lejos de Europa, apetece comer platos de por aquí, verdad??
              Un abrazo

              • José Carlos DS ,

                De las veces que he salido fuera de España y sobre todo lejos, es la vez que más he conectado con la gastronomía local, pero hay que reconocer que me encanta nuestra cocina y según pasan los días se la echa en falta 😀

                Un abrazo!!!

              • responder Fran Soler ,

                Madre mia que ciudad de contrastes Osaka!!!Tanto consumismo cada vez me gusta menos y parece que aquí gusta… Estupendas fotos amigo, enhorabuena. Un abrazo

                • José Carlos DS ,

                  Osaka es una ciudad muy interesante, por un lado tienes lugar únicos que evocan paz y tranquilidad, mientras que existen zonas que están pensadas por y para el consumismo, pero bueno todo tiene su parte divertida 😀

                  Un abrazo!

                • responder Victor ,

                  Mira que yo no soy mucho de mar y no suelo visitar los acuarios, pero este tiene muy buena pinta. Aunque sin duda, el castillo y ver los cerezos así, se lleva el premio. Preciosos!!

                  Lo de la red de internet en Japón tiene que ser una pasada… Está clarísimo que aquí nos toman el pelo bien tomado. Hay veces que no me da ni para subir una fotografía con el movil…

                  Un abrazo!!

                  • José Carlos DS ,

                    El acuario está bien, pero no hace falta viajar tantos kilómetros para visitarlo, tenemos lugares similares mucho más cerca. El castillo de Osaka en esa época es una maravilla y como dices, nos toman por tontos con la red móvil que tenemos, en cuanto se acaba la tarifa plana olvídate de enviar nada de mucho peso…

                    Un abrazo!!!

                  • responder Isabel (Diario de a bordo) ,

                    Es que… ME ENCANTA JAPÓN!!! 😀

                    La zona de Dontombori es una pasada, al igual que el acuario que no lo conocía. Por cierto, Carmen sale súper guapa con los pajarillos! ^___^

                    • José Carlos DS ,

                      Japón es la caña, para que lo vamos a negar ¿Eh Isabel? Nos gustó mucho Osaka y es un contrapunto perfecto a Tokyo. La vedad que la foto de los pajaritos es una de mis preferidas del viaje 😀

                      Besotes!

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