Este relato es lo que se puede definir como un día en el que si todo pinta bien, acaba al final mucho mejor de lo que se esperaba. Con éste, comienza una larga lista de reportajes sobre senderismo.
No todo en la vida es viajar cientos de kilómetros para ver lugares que nos maravillan, a veces a escasos kilómetros de donde uno vive se pueden encontrar parajes muy interesantes y por el mero hecho de estar tan cerca, aunque suene estúpido, no se conocen o no se visitan, sí amigos, el ser humano es así de complejo.
Entre mi grupo de amistades siempre nos ha gustado mucho andar y conocer lugares, a comienzos de este año, nos hemos puesto las pilas y hemos decidido cada fin de semana que sea posible hacer rutas de senderismo por la zona (por el momento), el grupo irá variando según nuestra disponibilidad, pero pretenderemos hacer bastante rutas y aquí se irán subiendo las más interesantes.
El pasado día 10 de Enero nos propusimos subir al pico de los Reales punto más alto de la Costa del Sol, 1.449 metros por encima del nivel del mar, que se encuentra en la montaña de Sierra Bermeja, un cordón montañoso que conforma el flanco Suroeste de la Serranía de Ronda en España, dominando la Costa del Sol desde Marbella hasta Estepona. Se trata del mayor macizo de rocas peridotíticas ricas en platino y hierro del mundo, sin comparación alguna en el planeta en cuanto a su composición geológica. El color de las rocas da nombre a la Sierra, ya que Bermejo significa rojo.

Por lo que de primera mañana 3 de mis amigos, mi novia y yo, nos levantamos preparados para disfrutar un poco de la naturaleza que nos rodea, por tanto partimos desde Estepona y cogimos la carretera general de Genalguacil, rumbo al
El tiempo parecía que no acompañaba e íbamos un poco temerosos de que una fuerte lluvia nos fastidiara el plan, pero como ya he dicho anteriormente este día tenía una jugosa sorpresa y es que a medida que íbamos subiendo esas gotas de lluvia se convertían en copos de nieve.
Cuando llegamos a la rotonda de Genalguacil, vemos un mágico panorama a nuestro alrededor, la nieve estaba cuajando y todo se comenzaba a poner blanco.
Decidimos aparcar el coche allí y con ello nuestra previsible ruta se tiene que modificar, parte de lo que pretendíamos hacer en coche lo haremos ahora andando, por lo que la ruta final fue la siguiente:

Como se puede apreciar con la información ofrecida, no es una ruta complicada y se realiza de forma circular, accesible para cualquier persona que esté mínimamente acostumbrada a andar, salvando que en el ascenso se nota una leve “dificultad” para respirar debido a la altitud y que como en ese día estaba nevando pues era necesario ir bien abrigados, ya que en algunas zonas del camino se está bastante a la intemperie y el viento corre muy fresco.
Comenzamos la subida y vemos que poco a poco la nieve va cubriendo el camino como quien no quiere la cosa.
Por el camino nos encontramos a otros senderistas como nosotros.
Durante la ruta no podían faltar los típicos pinos Pisapo, característicos de la zona, árboles que están en peligro de extinción y por ello muy protegidos.
Sin darnos cuenta la nieve ha conseguido su propósito, cubrir de blanco todo el paisaje y nosotros llegamos al primer alto en el camino. Ahora se acababa la carretera y un camino de piedras nos aguardaba para subir al pico de Los Realillos. Nos encontrabamos a 1,75 kilómetros de la cima.
Poco tiempo después ya estábamos en la cima, habíamos cumplido el objetivo de llegar a la cima.
En aquella parte la niebla iba y venía, por lo que tan pronto no veíamos nada a más de 3 metros a nuestro alrededor, como teníamos un horizonte despejado.
Nos fuimos de nuevo hacia abajo, esta vez para el refugio, era el momento de comer algo después del esfuerzo realizado.
Aparte de para comer, aprovechamos para calentarnos un poco con la chimenea, ya que fuera comenzaba a hacer bastante frío.
Recomiendo mirar el mapa colgado arriba para ir mirando los lugares de referencia en el relato y no perderse.
Con las pilas repuestas partimos para el mirador, que evidentemente con el tiempo que hacía no tendría muy buenas vistas, por no decir ninguna
Un dato curioso es que los 4 chicos que íbamos teníamos un José en nuestro nombre, así que ese fue un pequeño homenaje que nos hicimos, como veis las vistas desde el mirador son nulas.
Mientras que un día antes con buena visibilidad teníamos este paisaje:

Ya habíamos llegado al último punto de la ruta, ahora tocaba dar media vuelta:

Esta sería una visión de la ruta con el relieve.
Comenzamos a desandar lo andado, mientras que seguíamos disfrutando del fabuloso espectáculo que era ver toda la montaña nevada, mas aún cuando es algo poco habitual.
Como dato de interés el Pinsapar de Los Reales, con una extensión de aproximadamente 1.236 hectáreas, está protegido desde 1989 por la Junta de Andalucía como Paraje Natural.
A pesar de la fuerte nevada nos resistíamos a seguir adelante sin tomar imágenes y vídeos de la zona.
Pasado el refugio, ya nos nos quedaba más que descender.
Esta imagen es digna de un francotirador experimentado
Después de la intensa nevada, se calma un poco el tiempo, algo de agradecer a la hora de coger de nuevo el coche.
Cuando al fin llegamos al coche, nos encontramos con esta situación.
No solo había nevado en la cima, sino que donde habíamos dejado el coche también estaba totalmente cubierto, así que tocaba armarse de paciencia y quitarle la nieve al coche.
Y con esto terminó la interesante primera ruta de senderismo del año, con una duración de algo más de 4 horas, espero que os haya gustado y ya veremos por donde nos llevarán nuestros pasos en la próxima cita.
Para ver las imágenes del reportaje:
Para visualizar la ruta:





































































4 Comments
explicado al detalle! seré fan de esta sección que ya la estaba esperando
Hola! Que bonitas te han salido las fotos! Un saludo!
Ahi ahi reportajes de nuestra tierra tambien molan! XD
[...] primero era hacer la ruta de los realillos, hasta la antena, misma zona que recorrimos en la anterior ruta, pero a partir de ahí todo será nuevo, realmente es interesante comparar esta parte del recorrido [...]