Con apenas 4 horas de sueño nos levantamos para disfrutar del amanecer en el Cañón del Colorado, al salir del hotel, descubrimos que gran parte de los turistas del parque habían tenido la misma idea, nuevamentente entre los hoteles nos encontramos que la fauna campa a sus anchas.
Como se aprecia en la foto de más arriba, aquí estuvo la primera tienda de souvenirs del Cañón, se nota que las cosas han cambiado mucho desde entonces.
Son sentamos al borde del precipicio y comienza a amanecer en el Cañón del Colorado.
Por suerte en el punto donde nos pusimos no había nadie, por lo que vimos el amanecer en el inmenso silencio de la mañana. Toda una experiencia como se ve en este vídeo:
Antes de dejar el Cañón para hacer la excusión en helicóptero que nos permitiría sobrevolarlo, nos dimos un paseo por otra zona de miradores al oeste del South Rim.
Después de presenciar ese fabuloso espectáculo de la naturaleza, tocaba trasladarse al Aeropuerto de Tusayan para coger el helicóptero que nos daría un paseo por todo el Cañón del Colorado. Lo habíamos reservado previamente con Papillon por 128 dólares, era algo que teníamos claro que había que hacer, aunque el dinero que hay que pagar es considerable, pero merece la pena.
Una vez nos pesaron, formaron el grupo que volaría con nosotros, en la parte de delante nosotros 3, mientras que atrás irían montados una familia compuesta por los padres y 2 niños pequeños. Toda una suerte montarse delante ya que las vistas son mucho mejores.
Nos colocamos los cascos y nuestra cara de felicidad ya lo dices todo, estábamos apunto de cumplir un sueño, montarnos en helicóptero y encima sobrevolar el Parque Nacional del Gran Cañón.
En el despegue el piloto nos va explicando algunas curiosidades del parque tanto en inglés, como en español y luego nos pone música de lo más movida para que disfrutemos de la experiencia.
Pocas veces sientes con tanta claridad que ha merecido la pena el dinero invertido en una actividad, desde luego en esos momentos no se me ocurría un lugar ideal para montarse por primera vez en helicóptero.
Desde el helicóptero podemos ver perfectamente las distintas formaciones que componen el sur del Gran Cañón, no dejamos de sorprendernos en ningún momento. El río Colorado se ve en varios momentos del tour, desde luego que en otra ocasión me encantaría bajar hasta allí y hacer alguno de esos senderismo con navegación por río incluido que se ofrecen en el parque.
Tanto el alojamiento, como los tours en helicóptero, los reservamos con varios meses de antelación, es una zona muy turística, por lo que si no se quiere tener problemas hay que reservar con bastante antelación. Llegó el momento de dejar este mágico lugar, a las 10:30 h y con casi 1500 millas a nuestras espaldas nos tocaba afrontar la jornada más dura del viaje. Nos desplazaríamos hasta Monument Valley, para luego volver a bajar y pasar por Glen Canyon, Zyon y volver a Las Vegasdonde la habitación del MGM nos estaría esperando. Esta será la ruta que tendremos que realizar:
Por lo que echamos 30 dólares en gasolina (con un precio algo mayor del normal), en este parque la gasolina estaba algo “cara” , desde aquí nos marchamos a la aventura de ver tantas cosas en una misma jornada de viaje, se ve que con el amanecer en el cañón y el viaje en helicóptero no teníamos bastante
Justo antes de entrar en el Estado de Utah, nos paramos en la cuneta para disfrutar de las vistas. Como luce nuestro coche en este “decorado”
Poco cientos de metros después nos encontramos con un cartel de bienvenida que nos avisa de que ya estamos en el Estado de Utah, cuarto Estado que por el que habíamos pasado en este viaje después de California, Nevada y Arizona.
A las 14:00 h y después de hacer:
Por fin llegamos a Monument Valley, nos llevamos la desagradable sorpresa que el bono que compramos en Colorado National Park para ver todos los parques por 80 dólares, no sirve en este, por lo que nos toca abonar 5 dólares por persona, estos indios…
Iba siendo hora de comer, por lo que aprovechamos en el centro de interpretación de Monument Valley y miramos para comer algo, todos los precios de casi cualquier cosa eran carísimos, por lo que aquí hicimos uno de los almuerzos más pobres de todo el viaje, unos sándwich y unos zumos, encima por una pasta. Está claro que en este tipo de sitios es mejor llevar un bocadillo preparado si no nos queremos dejar un dineral.
Una vez hemos aminorado el hambre con esa breve comida, nos montamos de nuevo en el coche para hacer el tour por Monument Valley, (son las 15:00h). Ya os digo que se desarrolla por carriles de tierra, todo muy bacheado, suerte que el coche es alquilado, yo me presento allí con mi coche y ni de coña lo metería, lo cierto es que existen una especie de autobuses que te hacen el recorrido, pero bueno nosotros nos metimos al más puro estilo rally.
Esta imagen es digna de anuncio de todoterreno
Lo curioso de este paisaje al más puro estilo película del oeste, es que sus formaciones tienen unos aspectos muy peculiares y a los que se les puede sacar parentesco, allí por ejemplo encontramos al centinela, el águila y si os fijáis más abajo “Las 3 hermanas”, desde luego no hará falta deciros porque reciben ese nombre.
Una hora después y tras recorrer 17 millas a trompicones terminamos el tour y nos dirigimos hacia Page. El tiempo nuevamente se pone raro, nos cruzamos con una tormenta de arena.
A las 18:15 h llegamos a Page con otras 122 millas recorridas para la colección, ya sumamos 1812 millas en nuestra ruta o 2916,13133 kilómetros, vamos un paseito
Allí nos paramos a ver Glen Canyon y Powell Lake.
Echamos nuevamente 25 dólares en gasolina y partimos hasta Zion National Park, desafortunadamente la noche va llegando y con tantas paradas por el camino llegamos al parque de noche (eran ya las 21:00h), nuestra idea era hacer una visita rápida, pero claro con la oscuridad, lo único que se pudo disfrutar es de ver una carretera llena de curvas, muy divertida para conducir por ella eso sí, pero lo que es el entorno apenas se apreciaba, una lástima, quizás la próxima vez…
Una vez cruzado Zion nos quedaban aún 181 millas hasta llegas a Las Vegas, eso unido a que la noche se tornó lluviosa y a la llegada a la ciudad un camión había volcado, por lo que nos encontramos en medio de una nueva caravana, hizo que llegáramos a la 01:00h a nuestro hotel, previa parada en el Mc Donalds para cenar algo, que falta nos hacía.
Fue curioso al entrar al Hotel MGM Las Vegas con nuestro coche lleno de polvo del paso por Monument Valley y dejárselo al chico de recepción con todos los asientos hechos una porquería y hasta con restos de la cena que habíamos hecho, desde luego no era la mejor forma de llegar a un hotel como este.
En esta impresionante habitación de la planta número 29 pasaríamos las próximas 2 noches, el precio sería de 210 dólares, bastante más caro que lo que pagamos en el anterior que estuvimos, pero en esta ocasión las comparaciones son odiosas, pues el cuarto era una pasada y desde el ventanal podíamos ver el Aeropuerto de Las Vegas.
Como serían las camas, que fue caer en ellas y quedar totalmente absorbidos entre almohadones, se notaba el cansancio que teníamos encima y desde luego esta noche las calles de Las Vegas no contarían con nuestra presencia, ya tendríamos unos cuantos días para patearnos todo lo que nos quedaba del Strip y alguna visita especial más.
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